Nace la idea
El Cuerpo de Bomberos de Zàrate se proyecta como idea en el año 1912, en el Arsenal de Artillería de Marina de esta ciudad, cuando Juan Grassi, Amalio Fernándezy Enrique Bassi, consideraron la necesidad que Zárate debía contar con un Cuerpo de Bomberos Voluntarios. Así la idea se comenzó a gestar sumándose al proyecto Aquiles Petisbernard, Francisco Copolillo, Carlos Rebasky y José González. Se formó una comisión y se puso en contacto, para transmitir la inquietud, con el Jefe del Arsenal, Teniente la Navío Domingo Castre, quien acogió con entusiasmo esta iniciativa, autorizando a que se celebre una reunión en el salón comedor de los Oficiales con el personal de esa dependencia, que deseara participar en el proyecto.
La reunión se llevó a cabo y resolvió congregarse nuevamente con el objeto de constituir la Institución y nombrar la plana mayor, labrándose un acta al efecto.
Poco después una cantidad numerosa de vecinos se daba cita en el local de la Sociedad Blanco y Negro cedida por su C.D. donde se resolvió dejar constituida la primera Plana Mayor del Cuerpo de Bomberos y la integraban:
Jefe: Juan Grassi, Segundo jefe: Enrique Bassi, Teniente 1°: Francisco Copolillo, Subteniente: Amalio Fernández, Carlos Rebasky, Oficial de Administración: José L. González. Sargento: Silvio Bertolatti, Antonio Tótaro y Cabo: Nicanor Zárate.
De inmediato se constituyó el primer cuartel en el amplio galpón propiedad de Juan Cepa, en Chacabuco y Valentín Alsina donde se dio inicio a la organización y ejercicios afines con el material de incendio contando con una primera bomba manual, francesa de 1889 facilitada por la Jefatura del Arsenal.
Cuando ya estaban regularmente preparados, después de ocho meses de instrucción, se hizo una demostración del estado de eficiencia del personal y del material, ante Luis Guerci y Simón P. Bayona quienes quedaron gratamente sorprendidos.
Los visitantes propusieron oficializar la fundación del cuerpo en un día patrio, a fin de darle mayor solemnidad y resonancia. Aceptada la indicación en general, fue aprobada en la reunión siguiente, resolviéndose labrar un acta en la que figuraría el 9 de julio de 1913 como día de Fundación del Cuerpo de Bomberos Voluntario de Zárate.
Se organiza el Cuerpo
Una vez organizado el cuerpo y planeados los medios para financiar su existencia se realizó con éxito una conscripción de socios, formándose una comisión para administrar los fondos.
Se obtuvo una subvención municipal de $ 50,00, y poco tiempo después y sin ser requerida, se obtuvo una nueva subvención del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires de $ 200,00, solicitada por el entonces Diputado Provincial Irineo Mario Castex la que continuó percibiéndose.
Con estos aportes reaccionó la economía del Cuerpo, dando lugar a un fondo de varios miles de pesos que posibilitó la adquisición de una moto bomba Renault y un transporte.
De acuerdo a los nuevos estatutos en 1930, se renovó en forma parcial la Mesa Directiva y quienes ingresaron tomaron con interés su misión imprimiendo un rumbo acertado y progresista a la Sociedad y deslindando la faz técnica de la administrativa, sin romper la natural armonía que debía existir entre las mismas.
La Sede Social propia
Comienzan las deliberaciones para adquirir el terreno donde levantar el edificio social propio, para tal fin se integra una comisión que resolvió comprar el terreno que actualmente ocupa el cuartel y la sede. Una vez adquirido el mismo y cancelado el préstamo, restaba lo más difícil, que era el edificio social. La tramitación de la Personería Jurídica y la adquisición del solar, habían creado en el vecindario una atmósfera favorable a la obra que se realizaba. Fue así que la Asamblea de socios realizada el 17 de enero de 1931, autorizó la construcción del local propio en el lugar adquirido con antelación, nombrándose una Comisión Pro- Edificio Social con el objeto de estudiar los proyectos y resolver a la brevedad.
Aprobado el proyecto del edificio social faltaba contar con los fondos necesarios para dar comienzo a las obras. A tal fin se inició una campaña periodística a favor de la Sociedad de Bomberos y un aviso a los vecinos, haciéndoles saber que muy pronto recorrerían la Ciudad, en Comisión, recabándoles la contribución personal para la construcción del edificio, que podía consistir en dinero en efectivo o materiales.
La colecta popular duró varios meses, terminada la campaña, se pudo constatar la exitosa colaboración de los vecinos ya que se reunieron varios miles de pesos, además un número considerable de ladrillos, bolsas de portland y otros materiales de construcción.
Un poco de historia
El 28 de agosto de 1934, los bomberos de Zárate se enfrentarían al gran enemigo que es el fuego y fue ahí donde un grupo de voluntarios demostró el heroísmo con el exiguo material combativo. Durante más de cuatro horas se trabajó para sofocar las llamas, hasta que llegaron los Bomberos de la Capital Federal a ponerse al frente de la campaña, por la superioridad de sus elementos técnicos. Tal fue la lucha de los voluntarios arriesgaron sus vidas y demostraron heroísmo, ya que el incendio desatado en la “Compañía Nativa de Petróleo de Campana” en el que se multiplicaban las explosiones de sus tanques de almacenamiento, por el cual el vecindario se vio en la necesidad de autoevacuarse y tuvieron que concurrir tropas del Arsenal de Artillería de Marina de Zárate para custodiar la Ciudad. El derrame de petróleo encendido luego de las explosiones originaron 7 víctimas fatales, 10 desaparecidos, 220 heridos, como así también daños materiales por las ondas expansivas, que afectaron a propiedades cercanas y distantes de donde se producía el siniestro. Pero no terminó todo allí, la batalla contra el fuego prosiguió hasta que el 2 de setiembre, en la que llegó a Campana el “foam”(espuma química) que recién se conocía en nuestro país y cuya existencia era mínima. Ya en nuestra ciudad, quien estuvo a cargo de la dotación , solicitó a la C.D. se le entregara medallas de bronce a quienes estuvieron en el voraz incendio, por su heroísmo y vocación de servicio, ya que fueron los primeros en llegar y la misión que les fuera encomendada por los bomberos de Capital Federal era la refrigeración con agua de los tanque de nafta de aviación, tarea que cumplieron con los exiguos elementos que contaban satisfactoriamente. Las medallas solicitadas nunca se entregaron. La Municipalidad de Campana, a los 33 bomberos que concurrieron, los premió con medallas.
Juan Carlos Bassi







