Tras la liberación de dos de los detenidos por el crimen de su hija, la madre de Rocío Juárez, Victoria Cristaldo, volvió a remarcar su confianza en la justica. “No los voy a juzgar”, dijo, “tengan o no que ver en el homicidio, nadie me devuelve a mi hija”.
Vencido el plazo para decidir sobre las detenciones de los cinco imputados por la violación, muerte y posterior intento de incineración de la joven de 22 años, el fiscal de la causa Martín Zocca dispuso la libertad de dos de ellos, Lucio Vetoretto y Jacobo Bentancourt. El motivo se debe a que no se encontraron elementos lo suficientemente contundentes como para determinar su participación en el asesinato perpetrado el pasado 4 de junio y, así, pedir su prisión preventiva.
No obstante, sí se pidió la prisión preventiva de los otros tres acusados, los hermanos Pablo y Matías Escobar y Elías Duarte. El Juzgado de Garantías N° 1 deberá ratificar o negar la solicitud de la Fiscalía el próximo viernes. Se los imputa por “Homicidio agravado criminis causa” y “Violación agravada”.
“Confío en la ley, no puedo estar en contra de esta justicia, ni en la de Dios”, señaló compungida la mamá de la víctima. “Entiendo que por ahí no hay pruebas fehacientes como para determinar si tuvieron o no que ver en la muerte de mi hija y entiendo, también, que no se puede meter a nadie preso por una suposición”, agregó, “pero si son culpables y la justicia del hombre no lo considera así, de la justicia de Dios no se salvan”.
La mujer indicó que aunque sabía que tanto Jacobo Bentancourt como Lucio Vetoretto podían llegar a quedar en libertad por la falta de pruebas que los incriminaran, se enteró de su liberación por este matutino que lo publicó ayer y vecinos que leyeron la noticia.
“Mi hija merce justicia”, dijo
“Mi hija se merece justicia”, agregó, “yo no juzgo ni odio a nadie, lo único que espero es que se encuentre a los culpables y que los que sean encontrados como tal realmente lo sean y se los juzgue para que paguen por lo que hicieron”.
Respecto a cómo lleva la muerte de su hija y el proceso de investigación, la madre de Rocío señaló que “se sobrevive”.
Por otra parte, respecto a una carta que comenzó a circular en las últimas horas en la que uno de los acusados sostiene su inocencia, Cristaldo prefirió no hacer declaraciones. No obstante, expresó que “la mentira tiene patas cortas, de Dios nadie escapa”.
Después de ser asesinada de un disparo en la cabeza, el cuerpo de Rocío Juárez fue arrojado en Pasaje Chaco y Dorrego, en la parte baja de Villa Fox. Allí apareció semiquemado. Dos días después fue identificada. Poco más de una semana posterior, se realizaron allanamientos simultáneos en distintos domicilios de la ciudad, tras los cuales los cinco acusados quedaron detenidos.
El juzgado de Garantías N° 1 resolverá en las próximos días si hace o no lugar a la solicitud de la Fiscalía en torno a la situación procesal de los tres detenidos que quedan.








