En los últimos días, rumores sobre la instalación en Zárate de una feria comercial denominada “Saladita” han ido creciendo.
Desde el 2010 que empresarios dedicados a este rubro intentan desembarcar en la zona para extender sus ferias a lo largo de todo el corredor de la Ruta Panamericana y siempre vieron a Zárate como un destino estratégico por ser la “puerta” de entrada hacia todo el sur de Entre Ríos. “La Saladita” es el nombre con el que se denominan a pequeñas ferias que persiguen la misma metodología de “La Salada”, el gran complejo ferial ubicado en el partido de Lomas de Zamora llamado “Punta Mogotes” o directamente reconocido como “La Salada”.
Desde sus orígenes ha ido evolucionando hasta convertirse en un enorme conglomerado humano y económico de trascendencia internacional, que basa su funcionamiento en la comercialización de productos de marcas apócrifas y que busca, precisamente, afincarse en otros partidos para conformar una red de estos comercios, bajo el control de los mismos empresarios que manejan “La Salada”.
Precisamente había trascendido, en los últimos días, que uno de los propietarios de “La Salada” había adquirido un predio en la avenida Antártida Argentina con el fin de instalar allí una feria comercial.
Esto fue confirmado a LA VOZ ayer por el propio Ejecutivo municipal pero desde la subsecretaría de Desarrollo Económico anticiparon que no van a otorgarles la zonificación debido a que hay una ordenanza que regula este rubro y que establece normativas específicas sobre este tipo de ferias.
Más allá de esto, confirmaron que tendrán una reunión con empresarios la semana entrante donde terminarán de definir el tema y ahí le plantearán que existe una ordenanza que prohíbe este tipo de emprendimientos.
La Ordenanza
La Ordenanza aprobada a fines del 2011 busca generar una tipificación de ferias y un registro de feriantes con una administración público- privada y acotar las actividades comerciales, demostrando de manera fehaciente la procedencia de la mercadería y regularizando las ventas.
Dentro del documento se subraya que “es necesario controlar y fiscalizar las actividades desarrolladas en Ferias conocidas como “La Salada” y/o sus réplicas en el país denominadas “Saladitas” así como también la venta ilegal en la vía pública como fuente de varios delitos como la evasión fiscal y previsional, falsificación de marcas, trabajo esclavo e infantil y/o talleres clandestinos; Que es necesario que los productos comercializados sean controlados eficientemente para que lleguen al consumidor con el cumplimiento de las leyes vigentes en cuanto a su procedencia y calidad bromatológica y que es bien reconocido que estos sistemas de comercialización se caracterizan por un bajo nivel de intermediación que conlleva a una reducción significativa en los precios”.
Solamente la Ordenanza define a feria como “aquellos agrupamientos comerciales que se realicen dentro de un mismo predio, que cuenten con más de 6 locales o puestos de ventas (Gazebos), permanentes, eventuales y/o rotativos, a cielo abierto o realizados en predio cerrado, donde cada puesto (Stand) no supere los 20 metros cuadrados de superficie y no posea servicios sanitarios propios sino comunes y cuya finalidad apunte a estimular el comercio local dando posibilidades de comercializar a sectores económicamente menos pudientes, otorgando un espacio para la realización de su actividad productiva, comercial, cultural y/o artística; beneficiar a los consumidores concentrando ofertas variadas en un lugar, con precios sensiblemente más accesibles; controlar el cumplimiento de las disposiciones legales para todo tipo de emprendimiento comercial, diferenciando así la actividad Ferial de las llamadas “Saladas” o “Saladitas” caracterizadas por la actividad marginal, la evasión impositiva y la dudosa procedencia de la mercadería.








