El ministro de Planificación Federal, y vecino de Lima, Julio De Vido, anunció que las primeras licitaciones para comenzar con la construcción de la nueva Central Nuclear de Atucha III se llevarán a cabo antes de fin año.
“Argentina cuenta con soberanía tecnológica para el manejo de los recursos nucleares con usos pacíficos. El país domina el conocimiento tecnológico necesario para la realización de una cuarta termoeléctrica nuclear de tubos de presión, uranio natural y agua pesada, similar a la Central Nuclear Embalse, en la provincia de Córdoba. Esa cuarta planta contempla la mayor intervención de la industria nacional, estimándose una participación del 65 % en su desarrollo, construcción y montaje. Si bien se prevé la firma de contratos con empresas internacionales, no existe dependencia exclusiva con ningún proveedor extranjero para la ejecución del proyecto nacional”, sostuvo el ministro de Planificación aclarando un artículo publicado por un medio nacional, que señalaba que el proceso para la construcción de una cuarta y quinta central nuclear estaba “demorado” debido a retrasos en un convenio con el gobierno canadiense.
“Además de ser propietario de la tecnología y dominar todo el ciclo de combustible nuclear, el país cuenta con la experiencia operativa de la Central Nuclear Embalse, de tecnología canadiense, que aporta energía desde 1984, ocupando un lugar de privilegio a nivel mundial por su destacada eficiencia”, subrayó De Vido. “Asimismo, la reactivación del Plan Nuclear Argentino ha permitido la calificación y recuperación de proveedores locales, muchos de los cuales han participado en la finalización de Atucha II y actualmente trabajan en la extensión de vida de la Central Nuclear Embalse”.
Cuarta Central
En cuanto al inicio de las licitaciones y las contrataciones para la cuarta central, desde el Ejecutivo nacional confirmaron que la cuarta central comenzará luego de se ponga en funcionamiento Atucha II dado que, antes de avanzar con una cuarta central, la presidente Cristina Fernández quiere que Atucha II no solamente esté terminada sino que también se encuentre proveyendo energía al Sistema Interconectado Nacional. Entonces recién acelerará las negociaciones para comenzar la construcción de dos nuevas centrales.
La cuarta central, que ya anunciaron se instalará contigua a Atucha II, será con tecnología canadiense, la misma utilizada por Embalse. Esto fue decidido para aprovechar el “know how”, o sea el conocimiento respecto a esta tecnología.
Y al mismo tiempo, el gobierno nacional negocia una quinta central de uranio enriquecido con China, Rusia, Estados Unidos, Francia y Corea, que también podrían hacer algún aporte para la cuarta.
“Ambas centrales permitirán que la energía generada con fuerza atómica represente el 18% del total del consumo del país, y junto con el reactor nacional Carem consolidarán este proceso virtuoso de desarrollo soberano y con fuerte participación de la industria nacional”, concluyó De Vido.
Tal como reveló este medio, el hecho de negociar con Canadá por la cuarta central también implica negociar diferentes formas de pago, ya que cada país tiene invertidas horas de ingeniería aplicada detrás de cada modelo de centrales nucleares. Elegir la tecnología canadiense “Candu” también implicaría llegar a un acuerdo con el Club de París. En definitiva, cada país quiere imponer su tecnología pero parecería que a la Argentina hoy también le importa su financiación; más allá que la tecnología a aplicar y los acuerdos bilaterales relacionados con la soja y sus derivados para equilibrar su balanza comercial como lo hizo con China, otra de las potencias mundiales que también habló del tema con De Vido.








