
El ministro del Interior y Transporte de la Nación estuvo no más de quince minutos en la estación de trenes el viernes pasado. Sin embargo se hizo tiempo para anunciar que trabajarán en la reactivación del ramal Zárate- Lima y el mejoramiento de toda la vía ferroviaria de Buenos Aires a Rosario.
“Zárate será muy importante en el eje ferroviario del norte de la provincia de Buenos Aires. La idea es que los pasajeros viajen seguros, que el servicio tenga continuidad y frecuencia”, subrayó Randazzo, al tiempo que aseguró que encontraba a la estación de trenes local en “muy buen estado”.
Claro que no ingresó a los baños, no anduvo por los alrededores, en donde suceden todo tipo de hechos delictivos, y no tomó en consideración que por la noche, en esa zona, reina la oscuridad por falta de luminarias. En la actualidad a la estación de la pintó, nada más. Esta obra de mantenimiento no soluciona la falta de bancos cómodos para que la gente pueda esperar el tren, la falta de carteleras con todo el cuadro de horarios, baños en mejores condiciones, un baño para discapacitados, rampas para discapacitados, mejoras edilicias para los empleados de la línea, personal de seguridad las 24 horas del día, iluminación y, sobre todas las cosas, un puente elevado que permita cruzar a los pasajeros de un andén a otro, ya que en la actualidad lo hacen por las vías ante la falta de arreglo del puente.
Pero para el funcionario, pese a todo esto, el estado de la estación de trenes era muy bueno.
Reclamo por arreglos en la estación
En septiembre del año 2011, los concejales aprobaron una resolución en la que le pedían al Ejecutivo municipal que gestione ante la empresa, por entonces concesionaria del servicio, Trenes de Buenos Aires (TBA) el mantenimiento de la estación ferroviaria de Zárate y de sus sanitarios para uso público. Brevemente describían que los pasajeros debían pedir las instalaciones de un instituto de educación física cercano ante la falta de baños públicos; siendo este una grave falencia al ser Zárate la cabecera del servicio. Luego la resolución, aprobada también por el oficialismo local, centraba sus reclamos en la falta de frecuencias, en la incomodidad de los coches, en la cantidad de vagones insuficientes, en la falta de información, en el retraso de los servicios, en el horario de la boletería y en la falta de iluminación y seguridad en toda la estación. Además de todas las falencias descriptas anteriormente.
Son millonarios los subsidios para la operadora del Mitre
El 24 de mayo del año pasado, y mediante Decreto N° 793, el Estado Nacional rescindió el contrato de Trenes de Buenos Aires (TBA), empresa operadora de las líneas Sarmiento y Mitre. Posteriormente, convocó a los únicos operadores privados, “aún en pie”, Metrovías y Ferrovías, a conformar una sociedad anónima para gestionar las líneas anteriormente operadas por TBA. En consecuencia, se creó la Unidad de Gestión Operativa Mitre y Sarmiento SA (UGOMS) constituida legalmente el 8 de junio del año pasado.
El acuerdo de operación del servicio entre UGOMS y el Estado establece que la empresa percibirá todos los fondos correspondientes para cumplir con el desarrollo del servicio, además de proveerle a través de la secretaría de Transporte de la Nación la entrega de todos los fondos que sean necesarios para cubrir con las necesidades financieras de la UGOMS.
Cabe mencionar que el Acta Acuerdo contempla una retribución por el gerenciamiento del servicio de las Líneas del Mitre y el Sarmiento a cambio del 5% de los ingresos mensuales de la empresa y el otorgamiento por tiempo indeterminado de la explotación de los servicios ferroviarios de ambas líneas, Sarmiento y Mitre.
Asimismo, el acuerdo estableció que el personal que brindaba servicios en TBA sería absorbido por la empresa Ferrocarril Belgrano S.A. Esta empresa pertenece en un 100% al Estado nacional y es la encargada de desembolsar los salarios de los trabajadores.
En este marco, la UGOMS tiene garantizada la rentabilidad del negocio, debido a que es el Estado el que aporta la totalidad de los recursos que resultan necesarios para la operación del servicio.
En tanto los subsidios estatales del Estado nacional, como producto del aumento de costos y del congelamiento de las tarifas, trajo como consecuencia transferencias cada vez más grandes a las empresas privadas operadoras de los servicios ferroviarios. A lo largo de 2012 el Estado Nacional aportó en concepto de subsidios a los ferrocarriles metropolitanos de pasajeros la suma de $4.700 millones.
De ese total, el 24% corresponde a las transferencias realizadas para el mantenimiento de las Líneas Mitre y Sarmiento (UGOMS). Por su parte, la empresa recibió hasta mayo de 2013 inclusive unos 578 millones de pesos.









