Dentro de las medidas determinadas por el Ejecutivo municipal en materia de seguridad, en el marco de un plan de prevención delictiva, en el mes de junio del año pasado comenzaron a construirse puestos de control en los principales accesos a la ciudad. Los mismos estarían custodiados por personal de Prefectura y Gendarmería, fuerzas que cuentan con asiento en Zárate y a las cuales desde hace tiempo se les solicita colaboración en materia de seguridad.
Los puestos de control están instalados, hace dos semanas se terminó de colocar la garita de la Costanera. Sin embargo, salvo el puesto de Teodoro Fels y Lavalle, que cuenta con personal de Gendarmería que suele realizar controles, los otros cinco puestos no cuentan aún con la custodia anunciada.
La medida fue acordada con el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, ya que del Ministerio al que pertenece la cartera dependen las fuerzas de Prefectura y Gendarmería. De esta manera, se determinó la medida de disponer seis puestos móviles en puntos estratégicos de ingreso y egreso a la ciudad para actuar en el control preventivo de seguridad.
Los mismos estan ubicados en Antártida Argentina y colectora de Ruta N° 9, Lavalle y Teodoro Fels, Paseo de la Ribera –en la curva del Club Náutico árate-, Pellegrini y colectora de Ruta Nº 9, camino al Parque Industrial y colectora Ruta Nº 9 y Santa Fe y camino al Parque Industrial.
En la Costanera, la casilla de control fue colocada hace quince días pero, aunque toda esa zona costera es patrullada por, al menos, dos agentes de Prefectura a pie, aún no cuenta con personal asignado en el interior.
La infraestructura fue asumida a costo del erario municipal, mientras la Nación se había comprometido a liberar facultades para que efectivos de ambas fuerzas de seguridad federal custodiaran los puestos. Las cosas se han concretado a medias.
Los puestos, que cuentan con cámaras de seguridad y medios de comunicación conectados a la central de la DPU (Dirección de Prevención Urbana) y entre sí, no fueron puestos en operatividad al cien por ciento.
El objetivo de este sistema de control es que funcione como cerrojo del delito en la ciudad. El personal articularía, dependiendo la naturaleza de los casos, con personal policial y de las distintas dependencias municipales, como DPU, Tránsito, Inspección General, entre otras.
No obstante, cabe destacar que en los meses que lleva de construcción de las cabinas y puesta a disposición del sistema, el delito no ha mermado en la ciudad.







