El Ministerio de Educación de la Nación promueve actualmente un ciclo de cine dirigido a niños que cursan el ciclo escolar como una forma de ampliar y acercar valores que refuercen la tarea docente. Este ciclo tiene lugar en el cine Gaumont, adquirido por el Estado, y a él concurren niños de Capital Federal, Gran Buenos y aún del interior del país.
En nuestra ciudad la Cooperativa Eléctrica de Zárate (CEZ) promueve, desde hace ya 8 años, un proyecto similar “Cine para las Escuelas” primarias y secundarias en la sala que el Almacén Cultural adaptó convenientemente y con comodidad para un aforo de 60 alumnos.
“Una iniciativa así tiene su mayor mérito cuando es sostenida en el tiempo y el lapso señalado es suficiente para destacar que se llevan proyectadas más de 250 funciones y haciendo un cálculo promedio de 40 alumnos por función la cifra rebasa los 10.000 pero hay que aclarar que esta conclusión es modesta porque en la generalidad de los casos la asistencia ronda los 50 para 60”, sostienen desde la CEZ. El ciclo es coordinado por el Abel Poletti y considera a escuelas públicas y privadas.
Otro aspecto de este ciclo y seguro el más importante es el repertorio, o programación, que debe reunir una serie de requisitos, requisitos que no ofrecen las salas comerciales y menos aún la televisión. Es quizás ése el motivo que obliga a exhibir películas chinas, coreanas, iraníes, chilenas, brasileñas o españolas, por citar algunos de sus orígenes -también argentinas desde luego- y algunos clásicos sí de origen norteamericano, como Buster Keaton o Charles Chaplin.
Quedan descartados de la programación aquellos filmes que aún siendo de calidad, tengan contenidos violentos, sean físicos, sexuales o promuevan cualquier forma de discriminación. Son los docentes y los alumnos los receptores y por eso los mejores críticos de este ciclo.








