Ya comenzó el colorido show de los jacarandás primaverales en la ciudad. Así podemos disfrutar la etapa de su esplendor de color violáceo a lo largo de la avenida Lavalle desde Mitre hasta casi la Rotonda, en calles, plazas y jardines.
Los jacarandás, desde hace más de tres décadas en que fueron plantados al ensancharse la avenida, muestran anualmente su esplendor de color de esta especie nativa que ha ganado un espacio especial en la ciudad.
Estos árboles originarios del noroeste argentino que se adaptaron de manera óptima al clima local ofrecen su tradicional espectáculo de floración como parte de una “agenda” de colores y perfumes que continuará hasta el final del verano con especies como paraísos, crespones, acacias, ceibos, tipas, lapachos. Progresivamente más cálidos, los días de noviembre favorecen el desarrollo de la mayor parte del centenar de especies forestales que pueblan espacios verdes y veredas. Es la época ideal para tomarse un respiro y sentarse a disfrutar de combinaciones de texturas, tonalidades, formas y aromas de las que contadas ciudades pueden enorgullecerse.
Pero, los espectaculares jacarandás (Jacaranda mimosifolia) están siempre entre los ejemplares más admirados que, a pesar de ser oriundos de la selva de yungas y áreas subtropicales de Jujuy, Salta y Tucumán se aclimatan de inmediato a estas zonas. Resistentes a las plagas, las sequías y las tormentas, tienen particularidades que refuerzan su atractivo estético: cuando lucen sus flores lilas, moradas, lavanda y violáceas, que pueden durar en las ramas varias semanas, pierden casi todas sus hojas; y además, los ejemplares menos expuestos al viento y la lluvia pueden reiterar la floración en el otoño.









