A la denuncia del robo de adoquines en la calle Dorrego, los vecinos reclaman que se terminen las obras rápidamente porque, literalmente, se encuentran aislados.
“No ingresan remises ni ambulancias, por lo tanto muchas personas mayores que viven en la cuadra debieron interrumpir sus tratamientos kinesiológicos. Además, todos los vecinos con auto tuvimos que alquilar una cochera dado que tenemos la obra en la puerta de nuestras viviendas y no íbamos a poder sacar el auto todos los días. Es una vergüenza que prometan terminar la obra, con un plazo, y luego de las elecciones se pare todo sin ningún tipo de explicación”, expresó una vecina de calle San Martín y Dorrego.
Además, remarcan que las calles aledañas son un caos de tránsito, al tiempo que piden explicaciones al Ejecutivo municipal los motivos por los cuales se detuvo la obra.
“Hace quince días que la obra está parada y desde el Ejecutivo se excusaron que están esperando que Aguas de Zárate repare un caño; o sea que se echan la culpa mutuamente. Mientras tanto nosotros seguimos padeciendo la desidia del propio gobierno municipal que nos prometió celeridad en la terminación de la obra dado los inconvenientes que representaría para todo el vecindario”, agregó otra vecina de la cuadra.
El reacondicionamiento de calle Dorrego, entre Justa Lima y San Lorenzo, tiene un plazo de ejecución de 6 meses pero su primer avance es demasiado lento.
Son 400 metros de pendiente hacia Villa Florida y la obra es llevada a cabo por la empresa Civial. La obra consiste en reducir el nivel y, una vez llegado al nivel de excavación, realizar una base de hormigón de 10 centímetros de espesor. Además, se realizarán cordones cuneta y se volverá a colocar el adoquinado original en la parte central. Por otra parte, está la obra hídrica que comprende la remoción de los caños de hierro y colocación de caños de 150 milímetros y nivelación de sumideros; una obra que debe realizar Aguas de Zárate y razón por la cual está paralizada la obra, según las explicaciones que el propio Ejecutivo les brindó a los frentistas.
En cuanto a los adoquines que se están robando, lo que nos prometieron al principio era que lo iban a poner en guarda en el corralón municipal. Sin embargo los dejaron acá y se los están robando a todos. Somos los propios frentistas quienes salimos a protegerlos cuando escuchamos movimientos extraños en la calle, concluyó la vecina de la cuadra de Dorrego al 700.









