Como en las finales futbolísticas de Campeonatos Mundiales, como en los clásicos Boca-River decisivos por distintas competencias, ayer las calles de nuestra ciudad estuvieron desiertas a partir de las 22 horas.
Es que la gran expectativa que había provocado la pelea de Emanuel Cusolito por el título mundial de categoría superga-llos hizo que en los distintos hogares, en los bares céntricos de la ciudad e incluso en el local del FpV de Marcelo Torres, la gente se reúna frente al televisor para apoyar, así a la distancia, al representante del deporte zarateño.
Desde los días previos se fue organizando la ‘movida’ para observar la pelea. Y así Emanuel Cusolito no estuvo solo frente a Moises Flores. A la distancia contó con el respaldo y el apoyo de los aficionados del boxeo de la ciudad y de cada uno de los zarateños que, más allá que sean o no cercanos al boxeo, sabían de la pelea y no querían perdérsela.











