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  • “La policía no tenía autorización para usar balas de plomo”

    19/11/2015

    Con un fuerte operativo policial, se llevó a cabo ayer la tercera audiencia del Juicio al policía Silvio Barreto, acusado de Homicidio Agravado, en el crimen del joven Matías Barreto. LA VOZ fue el único medio periodístico presente en la audiencia.
    Sin la presencia del único imputado y con más de una hora de retraso, la audiencia tuvo su inicio cerca de las 11.30 horas en la Sala del Tribunal Oral en lo Criminal Nro.2, ubicado en la planta alta del edificio del Departamento Judicial Zárate-Campana, que se encontraba con un cordón perimetral de efectivos policiales impidiendo el tránsito y custodiando el ingreso.
    Allí estuvieron presentes familiares y amigos de la víctima, que escucharon atentamente los testimonios de cinco testigos que, de manera indirecta, tomaron conocimiento o participación en el episodio donde el joven perdió la vida.
    Ante la mirada de los jueces Daniel Rópolo, Elena Bárcenas y Miriam Dalsasso, la primera en brindar su testimonio fue Rocío Martínez, amiga y vecina de Matías Barreto. Frente a las preguntas del Fiscal de Juicio, el Dr. José Luis Castaño, la joven relató que aquella noche, ella se encontraba en su vivienda de la calle Pinto cuando, alrededor de la una de la mañana, oyó una detonación, presuntamente producida por el disparo de un arma de fuego. En ese momento, salió a la calle y vio cómo un patrullero se alejaba de la zona con las luces de la sirena apagadas. Fue allí cuando se acercó hacia la esquina de su domicilio, y vio al joven Barreto en el suelo, quien ya había recibido el disparo de la escopeta del subteniente Silvio Barreto. En sus palabras, la joven ratificó las primeras versiones que determinaban que Matías, solía reunirse con sus amigos en ese lugar, donde fue herido de muerte.
    Luego fue el turno de un efectivo policial, de apellido Stasi, que se encontraba en el turno cuando ocurrieron los hechos, pero en otro móvil policial. Si bien el subteniente Stasi también hizo un relato de la cronología de los sucesos, su alocución estuvo apuntada hacia el procedimiento que usualmente realizaban los efectivos al momento de acceder a las armas provistas por la dependencia policial. En este sentido, el policía aseveró que la fuerza les proveía el armamento, pero no así los proyectiles. Del mismo modo, trazó una marcada diferencia entre los “cartuchos antitumultos”, de color verde o blanco, y que contienen 24 postas de goma, con los “cartuchos PG o Propósito General”, de color rojo o negro, y que contienen 9 postas de plomo, manifestando que, en el uso cotidiano y profesional, quien cargara el arma notaría la diferencia de clases, aunque la utilización siempre es “el último recurso”.
    Durante las palabras de Stasi, la Jueza Bárcenas hizo su primera intervención, buscando aclarar cómo y dónde se realizaba el chequeo del armamento, así como también ahondó en la existencia de un protocolo que pudiera regir el procedimiento. Más tarde, ingresó a la sala un efectivo de Gendarmería, llamado Emanuel Avellaneda, quien detalló los pormenores de su intervención el día del hecho, ya que las pericias estuvieron a cargo de la fuerza.
    Luego fue el turno del Capitán de Policía retirado, Horacio Loran, quien estaba a cargo de la guardia en la Comisaría 1ra, aquella noche del 6 de junio. En su relato, Loran –quien fue desafectado de sus funciones por orden  de la Auditora General de Asuntos Internos del Ministerio de Justicia y Seguridad bonaerense, Viviana Arcidiácono- describió: “Cerca de la una, recibimos un llamado del 911 diciendo que estarían quemando un jardín de infantes en Pintos al 2200, por lo que llamé a un patrullero para que vaya al lugar”. Allí se hicieron presentes Silvio Barreto y su compañero Daniel Gutiérrez. “Más tarde, me llamó Gutiérrez, pidiendo una ambulancia”, contó. Al igual que Stasi, el ex policía ratificó la versión de la carga del armamento por parte de los efectivos con cartuchos propios y, al igual que su compañero, recibió las indagaciones de Bárcenas sobre por qué el procedimiento no se realizaba en la dependencia, y en cambio “se realizaba en la calle o en el móvil”.
    Por último, brindó testimonio el Subcomisario Carlos Sánchez, quien ante las preguntas del Fiscal de Juicio, como del Defensor Oficial, Dr. Aldo Coletes, refirió que “el personal policial no estaba autorizado a utilizar balas de plomo”, así como también aseguró que “las armas se guardaban en la dependencia descargadas”. Sánchez, también cumplía funciones durante el turno en el que se produjo el hecho.
    En la audiencia, quedó pendiente por problemas técnicos una teleconferencia con un perito de Lomas de Zamora, que realizó la autopsia sobre el cuerpo de Matías Barreto. La misma, fue reprogramada para la próxima jornada, que tendrá lugar el próximo 9 de diciembre y, luego de un cuarto intermedio, las partes expondrán sus alegatos.

    barreto