En la última sesión del Concejo Deliberante todos los ediles resolvieron aprobar por unanimidad una Resolución que solicita al Ejecutivo municipal que “realice las acciones necesarias para garantizar el ascenso a la planta superior, y acceso a los sanitarios para personas con movilidad reducida o discapacidad en el nuevo Mercado de Zárate”. Al mismo tiempo aclara que éste es un emprendimiento de articulación público-privada y que se radica en la costanera norte; un espacio público ganado al río.
Para solicitar estas acciones, cita a la Ley Nacional Nº 24.314 “Sistema Integral de Protección a los Discapacitados”.
Esta ley estipula las “barreras arquitectónicas” con las que se encuentran las personas discapacitadas al querer acceder a establecimientos o instalaciones. De hecho el artículo 21 de esta ley expresa lo siguiente; “en los edificios de uso público, deberán observar en general la accesibilidad y posibilidad de uso en todas sus partes por personas de movilidad reducida; por lo menos un acceso al interior del edificio desprovisto de barreras arquitectónicas, espacios de circulación horizontal que permitan el desplazamiento y maniobra de dichas personas al igual que comunicación vertical accesible y utilizable por las mismas mediante elementos constructivos o mecánicos y servicios sanitarios adaptados. Las áreas sin acceso de público o las correspondientes a edificios industriales y comerciales tendrán los grados de adaptabilidad necesarios para permitir el empleo de personas con movilidad reducida”, manifiesta le ley.
Al mismo tiempo, la concejal Stella Mendaño del Frente Renovador, quien presentó la Resolución aprobada en la última sesión del Concejo Deliberante, comentó que fue hasta el lugar para comprobar que los sanitarios del lugar, si bien están ubicados en planta baja, no poseen las instalaciones necesarias para el acceso de una silla de ruedas, como puertas muy angostas, falta de barras de apoyo para acceder a los sanitarios, la inexistencia de un lavamanos adecuado, entre otros.
Falta de acceso en los edificios públicos
En el último tiempo se estuvieron colocando rampas de acceso a los discapacitados en la vía pública, y no así en edificios públicos recientemente inaugurados.
Un caso paradigmático es el Concejo Deliberante, donde se prometió un ascensor en el nuevo edificio para las personas con movilidad física reducida y nunca se lo instaló.
Lo propio sucede en el Edificio de la Ribera en la Costanera, también ubicado en costanera norte, donde existe un laberinto de escaleras y no hay ascensores.
Esto por mencionar algunos de los aspectos relacionados al acceso, porque cuando se comienza a analizar la situación de los sanitarios adecuados para personas con movilidad reducida prácticamente pocos establecimientos públicos y privados los poseen. Por último, tampoco se garantiza el acceso a estas personas el centro cultural ubicado al lado, en donde antes se erigía la antigua aduana.









