El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional Campana-Zárate, Abel Furlán, advirtió hoy que cerrará Tenaris Siderca, la fábrica de tubos sin costura, si el Gobierno nacional habilita la importación de ese insumo para un gasoducto planificado en Córdoba con lo que pone en riesgo el trabajo para los 5 mil operarios (entre directos e indirectos) de la planta siderúrgica de Campana.
Furlan participó en el día de ayer de una reunión en Córdoba donde horas antes el Ministro de Obras Públicas de esa provincia había acusado a Techint de monopólica por haber denunciado a empresas chinas de vender tubos a precio de dumping, con 4 años de gracia y 20 años de plazo para saldar la deuda.
La inquietud está en el contexto de una serie de negociaciones que mantuvieron la semana pasada, y que continuarán estos días, funcionarios de Córdoba, nacionales, directivos de Tenaris y gremialistas por el proyecto de Gasoductos Troncales de la provincia mediterránea.
Mientras Techint fue históricamente proveedor de tubos para los gasoductos locales, la administración del gobernador Juan Schiaretti avanzó con una propuesta de China de financiamiento para esa obra, en condiciones ampliamente ventajosas, pero a cambio de proveer la obra con tubos de origen chino. La obra se calcula que requerirá al menos 55 mil toneladas de tubos.
“Evidentemente -dijo Furlán- las condiciones de compra que ofrece los chinos, más un precio inferior al del mercado local, está demostrando que lo que busca China es ganar el mercado local desplazando así, no solo a Techint sino a otras empresas metalúrgicas como Roggio o Tubier que también fabrican tubos para el mercado local”. Además, aclaró si el gobierno cordobés realiza el negocio con China, “hay 34 empresas petroleras del sur que están viendo lo que pasa en esta pelea que puede ser un antecedente negativo para la industria nacional”.
Es decir que si se abre la importación a la producción china de tubos, “no tendría sentido mantener la planta de Siderca. Y si Techint no puede frenar algo así… ¿qué queda para el resto de la industria nacional?”, manifestó a LA VOZ Abel Furlán, con lo que corre peligro una fuente muy importante de trabajo en la zona y una empresa de 70 años de trayectoria nacional. Y continuó diciendo que “no se pretende que el gobierno de Córdoba tenga preferencia por Techint, hay otras empresas nacionales que fabrican tubos que son metalúrgicas, pero que no le den el negocio a los chinos”.
Tanto en el gigante industrial de Rocca como en el principal gremio de la actividad están a la expectativa de lo que hará el Gobierno nacional, ya que aún restan unos 90 días de trámitres burocráticos.
“Sabemos que la obra es importante para la provincia de Córdoba. Implica llevar gas por redes a los hogares y también apuntalar la lechería. Y sabemos que el financiamiento que ofrece China tiene tasas y condiciones imposibles de empatar. Pero creemos que la obra no se puede hacer a cualquier costo, y en este caso representa 5 mil puestos de trabajo. Si eso sucede nos van a encontrar en la calle”, añadió Furlán.
DURA PELEA EN DEFENSA DE LA INDUSTRIA NACIONAL
El director de Siderca, Javier Martínez Alvarez, negó que su empresa evite competir, como lo sugirieron ayer funcionarios cordobeses.
Martínez Alvarez señaló que el gigante asiático es “desleal”, negó que su empresa evite competir, como lo sugirieron funcionarios cordobeses.
El Grupo Techint salió a defenderse de las acusaciones del Gobierno de la Provincia de Córdoba, que lo culpa de no querer competir y de vender caños para los gasoductos troncales un 30 por ciento más caros que los precios internacionales.
“A nosotros nos interesa competir, pero no con este gigante. Tiene 260 acusaciones de comercio desleal. Hay un patrón: el mundo entero dice que China compite de manera desleal y que sus compañías son subsidiadas del Estado chino”, indicó.
“Son empresas quebradas. Eso no es competir, sino jugar con una cancha inclinada”, se lamentó.

Cristina Fernández de Kirchner.








