
Desde el Municipio reconocen que el crecimiento poblacional del Partido tiene como única posibilidad hacerlo hacia la zona oeste de la ciudad, hacia Panamericana,
Es por ello que dentro de las modificaciones realizadas al organigrama municipal se le dotó a la antigua secretaría de Obras Públicas el área de Hábitat y Planificación; reuniendo así desde el Estado las dos grandes demandas de la comunidad con vistas al futuro.
Es por ello que la modificación del Código de Planeamiento del Partido de Zárate, que data del año 1993, será el primer intento formal por restringir emprendimientos sobre la Panamericana y reasignar zonas rurales por otras urbanas con el fin de extender los servicios públicos.
Este código establece qué zonas son para uso residencial, zonas comerciales e industriales, las actividades permitidas en esta zonificaciones, la altura máxima de los edificios y otras cuestiones que hacen a la planimetría de la ciudad. Con asiduidad siempre se lo modificó en vez de una reelaboración, asignando un sinfín de permisos de forma arbitraria a emprendimientos inmobiliarios sin tener la idea de lo que se quiere como ciudad en el plano urbanístico. A raíz de esto, la ciudad fue creciendo desordenadamente en la práctica pero a la luz de un código de planeamiento vetusto que fue recibiendo “parches” ocasionales para permitir, por ejemplo, algunos edificios céntricos o la posibilidad de que el mercado llegue antes que el Estado a zonas que deberían disponerse para viviendas y no para grandes zonas comerciales.
La voluntad de modificar el código fue confirmada por el secretario de Hábitat, Planificación e Infraestructura municipal, Claudio Rodríguez, aclarando que se intentará realizar lo ya anunciado, “actualizarlo de la forma más participativa y democrática posible”, convocando a diferentes entidades, colegios, cámaras industriales y comerciales en función de ampliar la base del consenso.
En este camino intentarán incluir factores ambientales nuevos e incluyendo todas las normas vigentes que desde 1993 fueron muchas hasta la fecha.
Hay que mencionar también, en este sentido, que la zona insular carece de normas, tal cual fue planteado en muchas ocasiones por isleños. Es una zona que ocupa el 60% del Partido de Zárate y no está zonificada y tampoco hay un marco legal que defina qué actividades se pueden realizar allí cuáles otras no. O que edificaciones se pueden construir. De hecho tampoco está claro, en muchos casos, la titularidad de los terrenos.
Es por ello que mucha actividad ganadera y apícola fue trasladada de la zona rural a la isla.
Si bien anunciaron que desde principios de año que se encuentran trabajando en este tema, aún no fue presentado oficialmente con las primeras modificaciones que buscará implementar el Municpio.

e industriales, las actividades permitidas en esta zonificaciones, la altura máxima de los edificios y otras cuestiones que hacen a la planimetría de la ciudad.









