Una vecina de nuestra ciudad advirtió que su madre, de 85 años, fue víctima de un nuevo “cuento del tío”; esta vez por teléfono.
La situación se desarrolló ayer a las 11 de la mañana, cuando recibió un llamado telefónico a su casa. Su madre atiende y del otro lado del teléfono una persona de sexo masculino se presentaba como su nieto, “el más grande, el más lindo”, le contestaba el delincuente. La señora, de 85 años, le responde con el nombre del sobrino mayor, “¿Adrián?”. Y así comienza la conversación que poco a poco fue engañando a la víctima. “¿Tu hermana volvió de vacaciones, Adrián?”. “No abuela”, le responde el estafador. “¿Qué te pasa en la voz, te escucho distinto”, preguntó nuevamente la abuela. “Estoy saliendo de una gripe”, aseguró la voz del otro lado del teléfono.
La conversación siguió pero la abuela no estaba sola, se encontraba con su hija Nilda, que comenzó a sospechar de la conversación telefónica que estaba manteniendo su madre.
La sorpresa no fue grata cuando la oye preguntar; “¿Banco?”. Recién allí Nilda se dirigió hacia otra habitación de la casa y levantó un segundo tubo, confirmando que no es la voz masculina no era de ningún familiar. “Corro a la habitación de mi mamá y con señas le digo que no es Adrián quien le está hablando, y que inmediatamente corte el teléfono. A raíz de esto la voz del otro lado le pregunta a mi mamá con quien estaba, a lo que mi mamá contesta; `Con tu tía´”.
Inmediatamente Nilda toma el teléfono y lo increpa diciendo “Hola!! Hola!!”. Y allí el delincuente cuelga el teléfono.
Las conclusiones que sacó Nilda, en el marco de la conversación que mantuvo su madre con la otra persona por teléfono, es que se efectuó con fines delictivos, mediante la modalidad conocida popularmente como “el cuento del tío”.
No es algo nuevo y si bien son “al voleo”, es decir que llaman a sus potenciales víctimas al azar, es recomendable estar atentos.
Recomendaciones para evitar este tipo de delitos
Es una clase de delito cuyas víctimas son, en su mayoría, ancianos. La medida de prevención es no brindar datos a personas desconocidas por teléfono y menos aún personalmente.
En principio, los delincuentes, muchas veces en pareja, dicen ser amigos de sus familiares y argumentan que les deben una suma de dinero. A partir de ahí le demuestran interés a las víctimas por devolverles esa plata, generando una situación de confianza para poder entrar a la casa y cometer el ilícito. También está la variable telefónica, donde los delincuentes llaman por teléfono diciendo pertenecer a una entidad bancaria que tiene que proporcionarle un supuesto pago retroactivo de una jubilación. Luego, concurren al domicilio y cometen el acto delictivo.
Asimismo otra modalidad es cuando llama alguien, preferentemente una mujer, informando que algún Organismo Previsional cambiará los valores o “modelos” de billetes, Es importante saber que los Organismos Previsionales no tienen injerencia en la fijación de políticas monetarias de cualquier tipo.
Para ambos casos, el “cuento del tío telefónico” o “presencial” las recomendaciones de la policía son estar alertas, cortar esas comunicaciones sospechosas y no abrir la puerta a desconocidos.








