El pasado fin de semana, los operadores de cámara de la Dirección de Prevención Urbana observaron un particular episodio ocurrido en la estación de servicio ubicada en Arribeños y Caseros, donde se podía apreciar a un sujeto en total estado de ira, rompiendo las instalaciones del lugar.
De manera inmediata, los agentes del Centro de Monitoreo dieron aviso a un móvil de la Policía Local, cuyos efectivos acudieron a la zona indicada, donde se encontraron con el sujeto rompiendo los vidrios del sector de compras, completamente ensangrentado y en estado muy agresivo. Allí, los efectivos dieron la voz de alto, pero el sujeto ignoró la advertencia policial, abalanzándose sobre los uniformados escupiendo sangre y gritando que era portador de HIV.
En ese momento, los agentes redujeron al hombre y, mientras intentaban ponerle las esposas, el sujeto giró sobre sí y mordió a uno de los efectivos en su pierna. Inmediatamente, el personal policial logró introducir al sujeto en el interior del vehículo, mientras se resistía con patadas, a través de las cuales logró romper una de las puertas. Con apoyo de otro móvil, los uniformados lograron trasladar al sujeto hacia el Hospital. Según trascendió, el hombre había desatado su ira tras recibir la negativa de parte de los playeros a la carga de combustible.
“Es un hecho muy preocupante tanto por este señor como por los oficiales de policía; son situaciones críticas que debieron sortear estos efectivos con total profesionalismo porque fue una situación atípica que impacta moralmente sobre ellos y además sin saber si frente a ellos tenían a una persona con antecedentes penales. Lograron reducirlo para que no se provoque daños él, ni a terceros. Esta es una prueba difícil que tuvieron que atravesar y que no debe ser pasada por alto, muchas veces no son reconocidos por la sociedad y son ellos con total valentía quienes ponen el cuerpo en una clara vocación de servicio a la comunidad”, expresó al respecto el Subsecretario de Seguridad, Gastón Otero.
El sujeto, de 34 años de edad y domiciliado en el barrio de Villa Massoni fue trasladado a la dependencia policial, donde permaneció aprehendido hasta la jornada de ayer. Según comunicaron desde el área de seguridad, los agentes se encuentran en buen estado de salud y continúan con sus labores. En la causa, caratulada como “Amenazas, lesiones, daños, daño agravado y resistencia a la autoridad” tomó intervención el Auxiliar Letrado Dr. Pablo Suppa de la UFI Nro. 7.







