Luego del fin del conflicto entre la Municipalidad y los trabajadores del Cementerio Municipal nucleados en los gremios de Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y el Sindicato Municipal, una problemática quedó inconclusa en la necrópolis local, que genera malestar entre los deudos y familiares de los fallecidos.
Durante los días de lucha de parte del gremio, funcionarios municipales se hicieron cargo del servicio de sepelio en medio de una fuerte custodia policial.
Por aquellos días, los trabajadores hicieron referencia a las falencias del trabajo realizado por los miembros del Ejecutivo, dado que las fosas realizadas para la colocación de los féretros, se había realizado con una retroexcavadora y en un sitio que no estaba habilitado para tal fin.
En este sentido, fuentes consultadas explicaron a LA VOZ que las lluvias ocurridas los días posteriores a la acción de los funcionarios, ocasionaron que la tierra colocada en las fosas cedieran, dejando los cajones casi sobre las superficie, dado que no tenían la profundidad correcta, así como tampoco había un adecuado drenaje de la zona, lo cual, luego de las precipitaciones, generó la acumulación de agua.
A esta problemática sin respuesta, se suma las consecuencias que puede generar la exposición de los féretros al calor de la superficie o al sol de manera directa, en algunos de los casos.
Con la solución de conflicto entre las partes, y el logro del acuerdo entre los trabajadores y el Municipio, se espera la llegada de información para los deudos sobre cómo será reparada la situación y qué acciones serán llevadas a cabo en el lugar, para tranquilidad de los familiares y allegados.









