La avenida Antártida comenzó a romperse poco después de inaugurada en mayo del año 2011, reasfaltada con fondos municipales.
El primer tramo de repavimentación y parquización del viaducto hasta la calle Lintridis correría por cuenta del Municipio mientras que el segundo tramo hasta la Panamericana lo financiaría la provincia de Buenos Aires.
Finalmente tras seis años, toda la arteria de ingreso a la ciudad muestra un avanzado deterioro en su calzada, presentando profundos baches, pozos en las banquinas, falta de iluminación y en el segundo tramo que iba a remodelar el por entonces gobernador Daniel Scioli, no se han hecho obras considerables. Por lo tanto son los propios vecinos de los barrios aledaños que se avance en diferentes obras de mantenimiento.
Esta avenida es muy importante para la ciudad porque se trata de uno de los accesos más transitados y principales, pero contrariamente a lo imaginable hoy se encuentra roto en muchos de sus tramos y sin el mantenimiento adecuado.
Esto provoca el reclamo de automovilistas que reclaman, una vez más, que se complete lo anunciado, que se repare la calle, se extiendan las colectoras y las bicisendas y, en definitiva, se termine con una obra anunciada y prometida hace seis años.









