• Hoy 25 - Zárate - 17.9° / 18.1°
    • Nublado
    • Presión 1008 hpa
    • Humedad 97%
  • El yate del ex secretario de Transporte permanece amarrado en Prefectura Zárate

    2/5/2017

    Una delegación de cinco integrantes de Prefectura Naval viajaron el fin de semana a la ciudad de Piriápolis, Uruguay, con la misión de repatriar el yate del ex secretario de Transporte kirchnerista, Ricardo Jaime, quien está siendo investigado por enriquecimiento ilícito.
    En el marco de ese proceso judicial es que el juez federal Sebastián Casanello y el fiscal Carlos Rívolo determinaron la confiscación del lujoso yate, valuado en un millón de dólares.
    La embarcación, entonces, ya fue traída por agua hasta Buenos Aires y de la Capital Federal a los Institutos de Formación de Prefectura Naval en Zárate, donde quedará amarrada oficiando Prefectura como depositario judicial.
    Después de largos y engorrosos trámites, el juez logró que se efectivizara el pago que solicitó a la Dirección General de Administración Financiera del Consejo de la Magistratura, y de ese modo consiguió que el yate Altamar 64 cruce el charco y regrese desde Uruguay a la Argentina.
    Cuando en 2013 el yate fue descubierto en Uruguay, los dueños –que lo habían llevado al puerto para reparar– lo dejaron abandonado. Nunca nadie lo reclamó. Debido al abandono se contrajo una deuda que es la que se pagó a las autoridades uruguayas para que la embarcación pudiera salir de Piriápolis.
    Casanello y Rívolo tienen a cargo uno de los capítulos, aún no finalizados, de la causa por enriquecimiento ilícito por la que el ex funcionario kirchnerista ya fue procesado y enviado a juicio oral y público. Jaime no pudo justificar cómo “adquirió” bienes -que puso a nombre de otras personas- como un avión de cuatro millones de dólares, varias casas, algunos autos, un diario, una radio y un hotel en la ciudad cordobesa de Carlos Paz.
    Está comprobado judicialmente que Jaime se enriqueció durante los seis años que fue funcionario. Además, confesó haber cobrado coimas de empresarios a los que debía controlar mientras decidía millonarios negocios.

    La investigación
    En el expediente por enriquecimiento ilícito se investiga aún cómo fue que Jaime se quedó con el yate Altamar ,64 matrícula DL2153AC, valuado en un millón de dólares y que hoy se encuentra en nuestra ciudad.
    En la operación de la compra del bote participaron Carlos Lluch y Raúl Viola, dos abogados ligados a la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), que explotaba colectivos y ferrocarriles bajo la supervisión de Jaime, por lo que los investigadores no descartan que la embarcación haya sido una de las tantas coimas que cobró el ex funcionario por parte de empresarios a los que hacía que controlaba.
    El 10 de marzo de 2009, unos meses antes de que Jaime fuera obligado a abandonar su cargo de secretario de Transporte de la presidente Cristina Kirchner, la empresa Dalia Ventures LLC, con domicilio en Delaware, Estados Unidos, compró el yate. La investigación judicial determinó que dos testaferros de Jaime, Manuel Vázquez -preso con detención domiciliaria- y Silvano del Carmen Mazzucchielli eran los autorizados para retirar el yate del astillero que lo construyó. Eso condujo sin dudas hacia Jaime, jefe de la banda que recaudaba en la Secretaría de Transporte.
    Ricardo Jaime sigue preso en el penal de Ezeiza desde el año pasado y se trata de uno de los funcionarios indicados como “símbolo” de la corrupción de los últimos años; ya que cuando llegó a ocupar su cargo en el año 2003 no tenía un lugar dónde vivir, y según lo determinaron en la investigación se alojó en un hotel sindical que le cobraba 30 pesos la noche. Y ganaba unos diez mil pesos mensuales.