El Ejecutivo municipal manifestó en palabras de la mayoría de sus funcionarios que se trata de una “realidad apremiante” en virtud de los sucesivos despidos que se están originando en la zona. Sin embargo, y a la par, hubo un repliegue de muchos funcionarios y candidatos de la oposición a la campaña, días antes incluso de que la UOCRA anunciara el levantamiento del acampe. De hecho la lucha de Carboclor sigue, Lanxess continúa firme con su decisión de cerrar su planta y yendo más en profundidad la matriz productiva del Partido está virando hacia la logística.
En marzo del año pasado, y con pomposos anuncios de ampliación de la base democrática y de la consulta popular, se creó el Consejo Económico y Social, ratificado por el Concejo Deliberante. La idea era que sea una entidad que analice la realidad económica, el empleo y su impacto en el distrito. “Se los concibe habitualmente como foros permanentes donde se instrumenta el diálogo social de los distintos intereses a fin de superar disputas y lograr consensos especiales para el desarrollo económico y social de las distintas ciudades. Complementan o amplían las instituciones democráticas sin reemplazar la representación política que caracteriza a esta forma de gobierno”, establece la ordenanza que lo creó.
Además se convocó a una decena de entidades y se avanzó el año pasado en tres reuniones, con importante participación de muchas entidades y vecinos. Pero cuando iba a realizarse el tercer encuentro, el pasado 14 de septiembre, un grupo de vecinos ingresó al Palacio Municipal en virtud de reclamar al intendente mayor seguridad a raíz del hecho del carnicero, “Billy” Oyarzún, quien persiguió y atropelló a un delincuente que ingresó a robar a su comercio.
Desde el propio Ejecutivo vienen anunciando otras reuniones del COES desde enero de este año, ante la “apremiante” realidad social y económica. Pero lejos de reunirse este consejo, el Ejecutivo tomó dos decisiones importantes que hubiesen tenido una base democrática y de participación amplia, hasta el mismo ciudadano las podría haber entendido mejor.
La primera de ellas fue decretar la Emergencia Laboral y la segunda decretar un subsidio para los trabajadores. Ambas medidas, con el paso del tiempo, no fueron tenidas en cuenta, por lo menos, por la Uocra local; quien siguió con su acampe y reclamando trabajo genuino. De hecho levantaron las carpas de la rotonda porque recibieron la promesa del gobierno nacional de que los obreros serían reincorporados, en una primera tanda, al proyecto Carem 25, la construcción del reactor modular al lado del predio de Atucha I en la localidad de Lima.
Representantes del sector cultural, del sindicalismo, de las cooperativas, de educación, del Consejo Ciudadano de Presupuesto Participativo y de asociaciones religiosas, entre otros convocados, han visto cómo la idea de un consejo consultivo a nivel local se fue diluyendo. A principios del mes de julio y en la efervescencia de la visita de Cristina Fernández al acampe y del acto por el 9 de Julio en la rotonda; el propio intendente adelantó que iban a realizar un llamado de carácter “urgente”, convocando a una reunión del Consejo Económico y Social (COES), para que evalúe la actual situación y se generen herramientas de contención.
Sin embargo todavía esta reunión no fue convocada pese a que la realidad social y económica del partido sigue siendo la misma.









