La problemática es recurrente y la proliferación de operativos de control policial y de Prefectura Naval parecen no traer soluciones a los trabajadores que continúan siendo asaltados en horas de la madrugada.
Según explicaron a LA VOZ, si bien los robos nunca se detuvieron, en las últimas semanas los operarios que aguardan las unidades de transporte que los lleven hasta las plantas fabriles, han sufrido reiterados hechos delictivos.
Aunque destacan que generalmente se trata de parejas de delincuentes que se movilizan en motocicletas, comentaron que existieron varios casos donde los malvivientes bajaban de automóviles, cometían el robo, y huían en el mismo vehículo.
“Ya conocen cuales son las paradas de los colectivos de fabrica, hace dos semanas a mi me robó un hombre 25 años aproximadamente, que me amenazó con un destornillador. A un compañero lo amedrentaron con un pedazo de vidrio”, detalló uno de los trabajadores y agregó: “La situación es insostenible en seguridad; se meten a nuestras casas, nos tiran piedras a los colectivos, nos roban cuando vamos a trabajar. A pesar del compromiso del área de seguridad de proteger a los trabajadores, no veo pasar ni un móvil policial mientras espero el colectivo, la prevención ‘hace agua’ por todas partes”.
A poco más de dos meses de la asunción del actual secretario de seguridad Gastón Otero, las gestiones para mejorar la seguridad de los trabajadores –dado que se trata de horarios sumamente específicos, debido al ingreso de las plantas de la zona- han permanecido en el mismo estado preocupante, y hasta se visto agravada en las últimas semanas; este escenario que trae preocupación a los operarios, no ha sufrido alteraciones a pesar de la buena relación manifiesta entre Otero, y el funcionario del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Matías Ranzini, lo cual fue generando facilidades en las gestiones de recursos, pero que hasta el momento no han mostrado resultados sustanciales.
Lo cierto, es que a pesar de que los fríos números estadísticos que maneja la Secretaría de Seguridad determine que existen zonas más “calientes” que otras, quienes padecen cotidianamente el accionar delictivo sostienen que da lo mismo esperar los colectivos en los barrios o en pleno centro, a la vez que enumeran robos en el tramo céntrico de avenida Lavalle, en avenida Antártida Argentina, en Villa Massoni, en Villa Fox, en San Jacinto, frente al Carrefour, entre otros sitios.
“Vemos que en los operativos que hacen detectan motos o autos con irregularidades, o personas con pedidos de captura, pero mientras tanto, en el día a día, nosotros salimos a esperar un colectivo y no sabemos si volvemos, o si nos van a lastimar”, contó Leandro, trabajador de una planta automotriz de la zona, quien sufrió el robo de sus pertenencias a comienzos de esta semana a mano de dos delincuentes que lo interceptaron en la madrugada cuando se disponía a viajar hacia su trabajo.










