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  • Piden que se elabore un Plan de Emergencia Nuclear para el distrito

    4/8/2017

    El Concejo Deliberante aprobó este año la Resolución 2963 para que el gobierno bonaerense adhiera a la Ley Nacional de Actividad Nuclear Nº 24.804 y su Decreto Reglamentario 1390/ 98.
    El espíritu de la resolución es que la Provincia adhiera a la ley nacional para regular la actividad nuclear y que sea la provincia también el organismo que establezca un protocolo de seguridad y un plan de contingencia ante un escape radiactivo accidental, “lo cual provocaría graves daños sobre todo en la salud de nuestra población”, expresa la resolución.
    Luego los concejales se preguntan algo clave en la normativa; “debe tenerse en cuenta cualquier atentado o sabotaje posible de acontecer, tal como parece haber sucedido recientemente dentro del complejo nuclear donde todavía no se pudo explicar cómo pudo llegar agua pasada hasta una oficina externa para que luego sea bebida por un trabajador sindical. Es decir, si esto es perfectamente factible; ¿qué ocurriría si alguien en vez de depositar este líquido en una botella, decidiera por ejemplo verterlo en las cañerías de agua? ¿A qué nosocomio debieran derivarse los ciudadanos afectados? ¿Qué persona médico, o de emergencias, está capacitado para cubrir este tipo de contingencias?”, dicta la resolución aprobada por los ediles.
    Con la misma idea, explicaron por qué debe intervenir el gobierno provincial; “a pesar de la existencia de normas nacionales, internacionales y ordenanzas municipales; acerca de la prevención y protección frente a la producción de estos eventos, no se advierte hasta el momento la sanción de leyes promovidas por la gobernación de nuestra provincia, con la finalidad de fomentar la organización, capacitación y entrenamiento de la ciudadanías junto con los demás actores intervinientes”.
    Evidentemente el atentado, dado que así fue denunciado ante la justicia y aún hoy se continúa con esa línea de investigación, marcó un antes y un después para la actividad nuclear. Damián Straschenco denunció que fue envenenado con niveles de radiación muy superiores a los normales al ingerir una botella que en vez de contener agua, presentaba agua pesada, el líquido que se utiliza para refrigeración de los reactores nucleares de Atucha I y II.