Inicio Actualidad “Pura Vida”: Feria, arte y producción consciente

“Pura Vida”: Feria, arte y producción consciente

Nueva formas de producción y consumo son posibles. Nuevas formas de construir, vivir y reunirse, alejados del consumo y del individualismo que propone el sistema también. Y la gran cantidad de gente que busca maneras más sustentables de vivir se logran visualizar en propuestas como la feria “Pura Vida”; que el fin de semana pasado tuvo su segunda edición en el Almacén Cultural Cooperativo.
Durante todo el soleado domingo 6, una gran cantidad de vecinos pasaron por la feria participando, en gran medida, de las actividades propuestas; como la clase abierta de Tai Chi por la mañana y el taller de bioconstrucción después del mediodía, a cargo del colectivo “Orilleros” de Open Door. Esta actividad se basó en la construcción ecológica o edificación sostenible, realizados con materiales de bajo impacto ambiental o ecológico, reciclados, reciclables o extraíbles mediante procesos sencillos y de bajo costo como, por ejemplo, materiales de origen vegetal y biocompatibles. Para ello se trabajó sobre una casa a escala y se trabajaron distintas técnicas de construcción con barro. Gente de todas las edades, con sus manos en el barro, fueron la postal de este taller que se destacaba en un rincón del patio del Almacén Cultural Cooperativo.
Otro taller muy convocante fue el brindado por el doctor homeópata Roberto Zaldúa, quien compartió su conocimiento sobre plantas medicinales. Pero lo atractivo de la charla de Zaldúa fue la manera, porque no se trató de una relación de disertante y público, sino que era una interacción, una ronda de saberes sobre el conocimiento ancestral de los yuyos, nada más ni nada menos que eso.
La feria
El espacio de feria se dispuso a lo largo de todo el patio y contó con productores de Capital Federal, Open Door, Luján, Campana, Maschwitz y de nuestra ciudad.
“Pasto alimentación vegana”; “Trama cocina artesanal consciente”; un grupo de productos agroecológicos de Escalada que mostraron sus plantines y verdura; “Cuma- Plantas que curan”; ollas de barro; Escuela Agraria El Tatú, que exhibieron dulces, conservas y miel; “Almazen natural”; Cerveza artesanal Pigmalion; Vivero “Aerobio”; “Te quiero- Te en hebra artesanal”; “Tak Percusión”- instrumentos artesanales; “Un par de alas ropa”, arte y diseño; “Api pañales de tela”; “Cocoliche crochet”; “Marga cerámica”; Orgonitas; “Inti Raymi”- cosmética natural; “Meli-kuyen”- fitocosmética natural y dos stands informativos; uno de “Alas” (Asociación Liberación Animal) y Natha Yoga.
Espacios para chicos
Otra de las propuestas de esta segunda feria fue la de generar un espacio para niños con varias actividades que perseguían los mismos principios filosóficos que el resto de la feria; el juego, la creatividad, el arte y un espacio de intercambio de saberes. Las actividades se realizaron en el salón del almacén y la jornada arrancó con un taller para niños de origami, a cargo de Ailén Ramos. Luego, otra actividad para niños desarrollada fue la realización de un cuento de mesa de la pedagogía Waldorf y un taller, en donde también se incluyó a los adultos, sobre el armado de instrumentos con elementos reciclados.
Espacio aire
Cada ambiente del Almacén Cultural Cooperativo estuvo marcado con uno de los elementos de la naturaleza; y es por ello que el escenario fue el “Aire”. Allí la apertura la dio la escuela de Natha Yoga con una exhibición de acroyoga. Luego se presentó Adrián Berra, por primera vez en Zárate. Este músico, quien aportó su arte en el célebre documental “La Educación Prohibida”, impactó a todos con su actitud, sus letras y su música. “Me gustó mucho la feria, tocar, compartir mi música con la gran cantidad de participantes, y me llevo mucho cariño y una energía muy especial de esta feria”, expresó Adrián Berra la terminar su show.
Al finalizar su espectáculo subió la banda de los hermanos Pérez Thompsen, de Campana, “La Pérez Thote”; que musicalizó el atardecer con su multiforme estilo que mezcla candombe, aires folklóricos y rock.