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  • La glicina ya está en flor en la pérgola del patio de la Quinta Jovita

    23/9/2019

    El 21 de septiembre comenzó una de las estaciones más coloridas del año y que ya se muestra en las flores de los árboles y de gran variedad de plantas. Ciruelos, lapachos, durazneros, naranjos, coronas de novia, azaleas, jazmines, clivias, son los más populares ejemplares que ya están en plena floración, aportando sus notas de color y perfumes al paisaje urbano de jardines, plazas y calles.
    Pero la primavera, a nuestro entender tiene una protagonista especial, efímera en su floración, muy colorida y perfumada, de tradición en pérgolas y muros porque se enreda como ninguna, que tiene y una reminiscencia de pasado y por lo tanto tramite nostalgias. Estamos refiriéndonos a la Glicina, una planta trepadora de follaje caduco que florece sobre ramas desnudas en racimos péndulos en pérgolas y tapiales en donde sus flores cuelgan formando un techo de color lila y suave perfume. Existen también, variedades de flores blancas y azules, pero las lilas son las más populares.
    Es una planta nativa del este de Estados Unidos y de países del este de Asia como China, Corea y Japón, que además usa sus ramas para treparse sobre otras plantas, enrollando las ramas en sentido igual o y es nuestra es la de la Quinta Jovita, sede del Museo de Zárate. En la pérgola de su Patio de baldosas rojas, y espléndidos follajes existe un ejemplar muy antiguo, quizás tanto como la casona de la familia Pérez de la Torre. Extendida sobre ese sostén, sus racimos de flores perfuman el Patio entremezclado con el aroma de los jazmines trepadores donde con frecuencia, la Asociación Amigos del Museo realiza sus actos y festejos. Si bien ya no florecen sus racimos lilas como antaño, hay un sector donde se puede ver más su esplendor.
    Se le ha colocado un cartel referencial que da cuenta de la antigüedad de la especie y de los acontecimientos de la que fuera testigo, como las visitas a la familia Pérez de la Torre de Domingo Faustino Sarmiento en las tardes del verano de1885, las celebraciones familiares, algunas de las cuales contaron con la animación del payador Gabino Ezeiza, o el abrazo que le diera a su enorme tronco, en 1967, aquel pariente lejano de la familia que fue el escritor Jorge Luis Borges, tal cual se explica en el cartel al pie del añoso tronco.
    Un ejemplar que es cuidado con especial dedicación y asesoramiento, y que es digno de conocer para admirar una vez más las maravillas de la naturaleza.

    En la pérgola de su Patio de baldosas rojas, y espléndidos follajes existe un ejemplar muy antiguo, quizás tanto como la casona de la familia Pérez de la Torre.