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Zárate fue una fiesta: el 1º de enero de 1885 llegaba el ferrocarril al pueblo

La estación del Ferrocarril Mitre en Zárate.

En setiembre de 1870 el Poder Ejecutivo Nacional a cargo del presidente Bartolomé Mitre, le otorga una concesión al Dr. Guillermo Matti, para que construyera la “Compañía del Ferrocarril a Campana”. Tres años más tarde, se constituye en Londres la empresa “Buenos Aires and Campana Railway Limited” , que ha de construir el ferrocarril y a la que Matti transfiere sus derechos y acciones, y las tierras necesarias. Por fin las obras se iniciaron en 1874. El alma de esa empresa fue Matti y también Domingo F. Sarmiento quien finalizaba su presidencia y estaba muy interesado en el trazado de una línea directa de ferrocarril desde Buenos Aires a Rosario.
Felizmente, en abril de 1876 fue inaugurado el servicio ferroviario de Capital a Campana.
La llegada de ferrocarril a la vecina ciudad produjo satisfacción en la población de Zárate ya que abría la posibilidad de que se extendiera hasta esta localidad. Pero las cosas se demoraron a pesar que ya en 1872 había estado en el pueblo Mario Billinghurst realizando estudios, observaciones y seleccionando el lugar adecuado para levantar la estación y Constancio Silvano, un vecino progresista y generoso ofreció una seis manzanas de tierras para ese objetivo.
LAS GESTIONES
En ese tiempo, tanto la Municipalidad como la población realizaron varias gestiones para que la línea ferroviaria llegara a Zárate. Tal es así que en junio de 1881 siendo presidente Julio A. Roca, un grupo de vecinos se dirigieron al Ministro del Interior Dr. Antonio Viso en una nota que decía:
“Los ciudadanos y extranjeros que suscriben, vecinos de este pueblo, costa del Río Paraná,…..invocando el derecho de petición, solicitan al Gobierno de V.E. la prolongación del Ferrocarril de Campana hasta Zárate. Hace siete años que se inauguró esta línea, y desde esa época nos encontramos completamente privados de este gran elemento de comunicación, haciéndose cada día más apremiante su continuación por la dificultades que se tocan para el comercio con el interior y el litoral de la República”, haciendo los 47 firmantes consideraciones fundamentales sobre las ventajas del ferrocarril y el costo que demandaría la obra.
Este deseo colectivo de los zarateños se vio cristalizado un año después ya que el 21 de octubre de 1882, el P.E. otorgaba la concesión para prolongar la línea hasta Zárate y dos años después, el 30 de diciembre de 1884 se autorizaba a inaugurar el tramo de vía desde Campana en cuyas gestiones se interesó muy particularmente Domingo F. Sarmiento quien por entonces se encontraba en Zárate y fue un verdadero constructor del progreso del por entonces pueblo. Como se sabe, Sarmiento fundó el Arsenal de Artillería de Marina y quería hacer de Zárate un centro naval y una estación de la escuadra. Se había establecido en la isla, frente al Arsenal y por entonces estaba arreglado la casa para hacerla “una residencia aceptable con edificio de material y madera, baños y paseos”.
LA LLEGADA DEL FERROCARRIL
La línea ferroviaria quedó librada al servicio público el 1º de enero de 1885, y al año siguiente se prolongaba al pueblo de Baradero.
Zárate fue una fiesta, la población urbana y rural, a pesar del mal tiempo reinante en esos días, se concentró en el lugar para dar la bienvenida al tren. Había llegado el ferrocarril a Zárate. El gobierno provincial por gestiones de Sarmiento, había autorizado gastos extraordinarios-la suma de 1500 nacionales- para el festejo. Hubo fuegos artificiales y se lanzaron dos globos al aire que según relato de ese día, “a causa de la luna llena, que vio a la boca de las damas, grandes conocedoras de la astronomía, el globo de Julio Verne que va derechito a la luna”.
Dice Vicente R. Botta en su Historia de Zárate: “La llegada del ferrocarril dejó solucionado definitivamente el problema del transporte, acelerando el progreso y grandeza de la región en su lógica expansión de riqueza”.
Tres años después, el 27 de julio de 1888, llegaba una nueva línea cuyo transporte era de tracción a sangre, origen del ferrocarril Lacroze. Pero esa es otra historia.

La estación del Ferrocarril Mitre en Zárate.