En el mes de noviembre Esteban Russo y Nadia Cerrudo abrieron las puertas de Fiume, el almacén gourmet, fiambrería y quesería ubicado en la esquina de Rivadavia y Chacabuco que trajo un concepto novedoso a la ciudad caracterizado, como dicen los dos jóvenes emprendedores, por un secreto simple: Calidad y dedicación.
En pocos meses Fiume logró transmitir algo que a uno lo abraza cuando entra al local y que es ese espíritu que amalgama aquel estilo de almacén tradicional -muchos de ellos montados por inmigrantes a principios del siglo pasado- con ideas modernas que demuestran que la verdadera innovación está en los detalles.
Pero la historia de Fiume merece ser contada desde su inicio: la idea de este tipo de comercio siempre estuvo dando vueltas en la cabeza de Esteban. Era un proyecto que tenía pensado a futuro y que comenzó a tomar forma entre 2018 y 2019, pero algunas circunstancias y cambios de planes llevaron a que quedara en stand by. Luego sobrevino la pandemia y como a la mayoría de los habitantes del mundo, muchos planes se vieron alterados y hubo que acomodarse a los nuevos tiempos.
En ese entonces, Esteban trabajaba como jefe de cocina en distintos locales gastronómicos de la zona aunque la idea de una propuesta propia e independiente iba germinando de a poco. Esto fue así hasta que en junio del año pasado, surgió la idea de entregarle un presente a una familia conocida por él y por Nadia, y así nació el emblema de Fiume: sus características picadas.
Ante la incertidumbre que proponía la pandemia y la situación del país, la decisión de comenzar este emprendimiento fue dar un verdadero salto de fe. Buscaron proveedores, precios, probaron distintas presentaciones, armaron las redes sociales, realizaron una sesión fotográfica, eligieron un nombre y, lo que meses atrás era una idea incipiente, comenzó a convertirse en un camino iniciado.
Fiume es una palabra de origen italiano que significa río. Es innegable que su inspiración fue el propio Paraná que tanto nos representa como ciudad ribereña. Ese concepto, el del agua que fluye y trasciende ciudades, que se puede contemplar desde cada orilla, y que invita a adentrarse a navegar y vivir nuevas aventuras es el que los motiva día a día.
“Pretendíamos hacer algo distinto, algo diferente de calidad, desde la presentación, la tabla, la panera, las salsas, la calidad de los fiambres, la atención al público y que la relación precio calidad sea acorde a lo que uno ofrece”, cuentan Esteban y Nadia.
Dos semanas les llevó montar la primer etapa del proyecto que funcionaba bajo la modalidad delivery y take away. Nos fue sencillo y si decimos que la diferencia está en los detalles, es porque así fue: Desde el tratamiento de las maderas de las tablas (que llevan un proceso de lavado, curado y sellado), el pan horneado y la hasta la selección de proveedores de productos exclusivos de distintos puntos del país, todo en Fiume se hace de manera artesanal.
“Empezamos a tener muchos seguidores y mucha demanda, entonces decidimos tener un límite porque no queremos tener cantidad sino calidad. Nuestra prioridad siempre fue dar calidad, incluso hoy, que tenemos gente que nos ayuda”, cuentan. Al notar ese crecimiento y la respuesta de la gente por las características del producto, se encontraron con desafíos como preparar más de 60 tablas para un pedido especial, lo cual implicó un gran despliegue dado que cada tabla se prepara el mismo día de su entrega.
De manera fortuita y casual Estaban encontró el local en octubre pasado. Lo visitaron, lo recorrieron y a cada paso aquel proyecto que solo era una idea se materializaba que podía concretarse en el corto plazo.
Calidad y dedicación en sus productos
“Tenemos diferentes tipos de quesos y fiambres, todo de primera calidad; quesos y fiambres especiales que no se consiguen en otro lado, nos llegan productos de proveedores exclusivos que van rotando, como quesos de otras provincias, al igual que en la parte de almacén del local. Trabajamos con productores chicos y productores más grandes y regionales, con productos que solo conseguís cuando vas de vacaciones a determinado lugar”, describe Esteban.
Además, en Fiume también brinda asesoramiento y acompañan a sus clientes con sugerencias para el armado de un BOX, que es una bonita caja personalizada de acuerdo al presupuesto del cliente que decide qué artículos la componen, lo cual puede significar un presente distinguido para alguien especial.
Por otra parte, cuentan con una sección de bebidas y vinos, algunos de ellos orgánicos, que le otorgan una mayor variedad a la propuesta del local. Pero si alguien piensa en Fiume, seguro lo hará recordando sus picadas de diferentes tamaños que incluyen una panera con variedad de panes, aderezos, entre las cuales hay versiones que tienen solo quesos con frutas (para vegetarianos) y otras aptas para celíacos. En este sentido, comentaron que ya se encuentran tomando pedidos para el Día del Padre, fecha tan particular para la cual prepararán opciones especiales y recomiendan reservar con anticipación.
“Los comentarios on muy positivos. Hay clientes que nos piden picadas todas las semanas; es una buena alternativa para regalar, para un cumpleaños o una celebración, a la gente le gusta mucho eso”, cuenta Estebam y concluye: “Esperamos que la gente nos siga conociendo y continuar trabajando las ideas del local”.











