Siempre suele ser un tema de debate las malas prácticas al volante por parte de los conductores automovilistas, pero el comportamiento de los peatones no es un tema menor a la hora de hablar de imprudencias en la vía pública.
Son numerosas las situaciones de riesgo que se observan a diario como la falta de respeto a las normas de circulación, los cruces de calles indebidos entre otras situaciones de la vida cotidiana que ponen de relieve la necesidad de profundizar la educación vial.
En ese sentido una situación se repite sobre la Autovía 6 y despierta la preocupación de los automovilistas y demás conductores que recorren a diario el trayecto que une Zárate con Campana, y que tiene que ver con el cruce temerario de los peatones a la altura del barrio San Cayetano.
Lo que ocurre allí es realmente preocupante, dado que en ocasiones se observan grupos de personas que se arrojan a la ruta de manera intempestiva para llegar al otro lado antes de la llegada de algún vehículo.
A pesar de que allí existe una pasarela que facilita el cruce seguro, la misma no suele ser utilizada con frecuencia y con el propósito de ahorrar algunos segundos, adultos, niños, ciclistas y motociclistas se lanzan a la carrera de cruzar primero la mano sentido a Zárate y luego completan la acción al cruzar la mano hacia Campana.
Conductores de transporte público consultados por este medio, señalaron que la falta de medidas que eviten ese tipo acciones deriva en situaciones de verdadero peligro, dado que muchas veces son los propios automovilistas los que deben realizar una maniobra brusca o un frenado repentino para evitar atropellar a los peatones, generando así riesgos sobre otros vehículos.
Esta situación se da con frecuencia ante la llegada de colectivos a la parada ubicada frente a la entrada al barrio. Allí se ven menores de edad que regresan de la escuela y aún acompañados por adultos, repiten esta acción poniendo en riesgo sus vidas.
Otra situación frecuente, tiene que ver con el cruce de motocicletas y bicicletas que cambian su trayecto de una mano a la otra para ingresar al barrio, o que recorren varios metros en contramano por la banquina con el mismo fin.








