Con una multitudinaria procesión por las calles zarateñas, los fieles de cinco parroquias de Zárate y alumnos de los colegios católicos, sumados a la comunidad católica y presidida por el obispo auxiliar de la Diócesis Monseñor Justo Rodríguez Gallego, se celebró ayer a la tarde el Día de la Inmaculada Concepción de María. Una festividad tradicional de la Iglesia que cada 8 de diciembre congrega a los fieles en procesión y misa. En esta oportunidad, la misa se realizó en el atrio de la Iglesia y fue celebraba por el obispo Justo y los sacerdotes Alfredo, Osvaldo, Félix, Luciano y Atilio de las parroquias del Carmen, de Fátima, de Luján, de Teresa de Calcuta y Don Bosco.
En su homilía Monseñor Justo señaló que “hoy celebramos a María, a quien Jesús nos ha regalo como Madre nuestra desde el calvario”. “Hemos caminado por las calles que caminamos todos los días con su imagen y así, todos los días, en cada actividad siempre tenemos que acordarnos de caminar con la Virgen así como lo hemos hecho hoy teniendo como propósito acordarnos de rezarle en donde estemos, sea en un turno médico, en el colectivo, o haciendo una cola de espera, siempre debemos tener presente a María”.“La virgen siempre nos va a arrimar a Jesús”.
En este tiempo de Adviento “esperamos a Jesús rezando y haciendo el bien, nunca se cansen de hacer el bien, porque en la vida siempre caminamos con otro al lado que necesita de nosotros, debemos estar atentos a quien Dios nos pone al lado y pedirle a la Virgen la fe para que siempre veamos en cada persona a Jesús”.
“Salgamos esperanzados de vivir plenamente el amor a Dios y a cada uno de nosotros para que se haga más visible el reino de Dios”.










