¿Podía tener, Náutico Zárate, otro final de temporada que no fuera el ascenso a Primera División?
Sí, hubiera sido posible. Pero no hubiera sido merecido.
Es que Náutico Zárate lo gró el viernes por la noche (mejor dicho en los primeros minutos de la madrugada del sábado) lo que fue construyen-do desde febrero de éste año, paso a paso (como dijo alguna vez un reconocido entrenador del fútbol argentino hoy relacionado con un club de la ciudad), sin prisa pero tampoco sin pausa.
Y tuvo el cierre ideal para una temporada excelente.
Que no hubiera cambiado la consideración de lo realizado éste año si el resultado no hu-biera sido el conseguido ya que desde su entrenador Adrian Mangiantini y el respaldo de los dirigentes del club, apostaron y confiaron en un plantel jóven, con jugadoras surgidas de sus inferiores, jóvenes en edad pero grandes en calidad técnica.
Un plantel que ha ganado una experiencia invalorable en éstos diez meses de competencia, tal vez un poco menos si recordamos que con el torneo iniciado (se habían jugado tres fechas) se tuvo que suspender todo nuevamente ante la llega da de la segunda ola de coronavirus en nuestro país.
Se reanudó en agosto pero con un formato distinto, con un fixture poco favorable a Náutico y sin respetarse, tampoco, lo que se había jugado hasta ese momento (donde el “ancla” había sumado tres victorias seguidas).
Durante todo el torneo, Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, Comunicaciones y Náutico Zárate marcaron el camino en la parte superior de la tabla.
Náutico cerró una fase regular con doce victorias y solamente tres derrotas que le permitieron quedar en la tercera ubicación, un lugar muy bueno para encarar los play offs.
Con el ascenso directo (co mo campeón) asegurado para GEBA quedaba definir en play offs el segundo ascenso.
Y esa definición llegó el viernes con éste gran triunfo de Náutico que lo devuelve a una categoría que ya supo estar, que será aún más exigente y complicada.
Pero no es bueno anticipar los tiempos. Para éste plantel de Náutico y cuerpo técnico ya llegará el tiempo de proyectar la temporada 2022.
Hoy es momento de festejar, de festejar éste ascenso que no es poco. Es mucho.
Es mucho para un plantel que tuvo mayormente integra-do por jugadoras de entre 14 y 20 años de edad pero con una concentración, con una serenidad de jugadoras de ex-periencia.
Se terminó la temporada deportiva 2021 en el voleibol metropolitano y Náutico escribió otra página de gloria en éste deporte.
Felicitaciones, merecido ascenso.
Ahora… a seguir disfrutándolo y no reprimir la alegría y felicidad que tiene éste plantel porque el ascenso ya les pertenece y fuera muy merecido por todo lo hecho en el año.










