Un municipio tiene ingresos genuinos, que cobra a través de las tasas y los impuestos municipales, y otros provenientes del a “Coparticipación federal de impuestos”, que consta de un sistema de coordinación financiera que se caracteriza por unificar la recaudación de un tributo o grupo de tributos en el nivel superior de gobierno y luego se distribuye entre los niveles inferiores, como puede ser un municipio, y siguiendo diferentes criterios contables, demográficos y políticos.
En otras palabras, esto es lo que la provincia envía mensualmente a cada uno de los distritos y, de forma acumulada, da la real coparticipación federal que envía Nación a la Provincia y luego, es redistribuida a los 135 municipios bonaerenses.
En el caso de Zárate, todas las estimaciones a cobrar por el municipio se encuentran detalladas en el presupuesto de cada año, y en el 2022, que elevó el Ejecutivo al Concejo Deliberante el año pasado, los concejales aprobaron que Zárate reciba una Coparticipación Provincial de casi mil setecientos millones de pesos, fondos para el mantenimiento de caminos rurales por $4.800.000; $9.500.000 por la Descentralización Tributaria Ingresos Brutos; en concepto de Descentralización Tributaria Inmobiliario Rural $30.500.000 y Coparticipación en Juegos de Azar 17.000.000 de pesos.
No se relaciona con la
actividad productiva
Varios informes vienen confirmando que Zárate se encuentra en el “top ten” de las ciudades del Interior de la provincia de Buenos Aires en importancia de población y junto con Pilar, Campana, Bahía Blanca, La Plata, General Pueyrredón y San Nicolás las más productivas de la región por su conglomerado de empresas.
Este “nodo industrial” del corredor norte de Panamericana (Escobar, Campana, Zárate y San Nicolás) sólo es comparable con la región de Bahía Blanca y el polo de La Plata, Ensenada y Berisso.
Es más, desde la Unión Industrial de Pilar tienen previsto, para esta década, que Pilar, Zárate y Campana terminen de capitalizar el tráfico fluvial y la logística que implica el comercio exterior, dado el colapso del puerto de Buenos Aires. Por esta razón, siempre está la tendencia a asociarse en una gran cámara que asocie a empresas de la zona.
La Unión Industrial Argentina considera a esta región como el “Frente Fluvial 3”, de gran importancia para el desarrollo de toda la provincia.
Por todos estos datos, Zárate es sin dudas una de las ciudades con mayor Producto Bruto Interno de la zona, teniendo en cuenta también que grandes multinacionales están radicadas en este distrito. Aportan millones de pesos en concepto de tasas municipales y también lo hacen a nivel provincial y nacional en otros impuestos; algunos coparticipables y otros no.
No hay datos sobre el Producto Bruto Interno ya que demostraría empíricamente que la coparticipación recibida por Zárate estaría por debajo del 1 % de lo que finalmente tributa en su actividad productiva, esencialmente industrial.
Concejales oficialistas han desfilado discursos de quejas sobre tal situación que perjudica a Zárate, que termina recibiendo muchísimo menos fondos al cierre de la vuelta financiera de la coparticipación federal de lo que aporta genuinamente.
Por otro lado, un estudio de la Universidad de General Sarmiento llamado “Conceptos y dilemas de la coparticipación federal y de la coparticipación bonaerense”, cuyos autores son López Accotto, Martínez y Grinberg; ratifica que el gobierno nacional descentraliza el gasto a los niveles subnacionales sin el correspondiente financiamiento y los gobiernos provinciales hacen lo propio a los municipios, terminando la cadena de pagos en el bolsillo de los contribuyentes.
Que el sistema de coparticipación exige una alta dependencia provincial de asignaciones presupuestarias nacionales y, de la misma manera, de los municipios a la provincia y, por ende, las autonomías políticas de las provincias y los municipios se ve condicionada.
Luego este estudio puntualiza que existe una escasa o nula visibilidad de la problemática en el ámbito académico, así como también en la agenda política y en la ciudadanía en general, que existe una ausencia de potestades tributarias en los municipios de la Provincia de Buenos Aires y un trato “más favorable”, al interior del Conurbano, a los municipios con mayor capacidad recaudatoria y cuya población presenta los mejores valores en indicadores socioeconómicos.
El intendente Cáffaro -actualmente de licencia- se ha referido al tema, pidiendo que los legisladores debatan cuestiones de interés colectivo para la comunidad como una verdadera reforma financiera para que sean las comunas quienes administren sus gastos con más recursos. Esta queja tiene un nombre, se llama “autonomía municipal”, en términos de independencia financiera y tiene una queja central, que la propia provincia descentraliza servicios como seguridad pero no baja los recursos correspondientes para que cada municipio se haga cargo.
Entonces el más perjudicado termina siendo el vecino, que debe pagar nuevos impuestos municipales como la Tasa de Prevención y Control. Luego los propios vecinos y ante un hecho grave de inseguridad deben leer que funcionarios municipales salen a quejarse que la seguridad es responsabilidad del gobierno provincial, aunque siguen cobrando este impuesto municipal.
En reuniones con el gobernador Kicillof, y antes con la ex gobernadora María Eugenia Vidal, el intendente les pidió de forma unilateral rever el tema pero cuando esta situación se plantea en esferas legislativas, y con bloques de diputados y senadores del mismo signo político, no se llega a nada y la idea de una reforma tributaria a nivel federal para que los municipios se vean fortalecidos queda diluida.








