Una familia domiciliada en la zona céntrica resultó víctima del accionar de un grupo de malvivientes.
Todo ocurrió en la noche del pasado viernes, alrededor de las 21.30 horas en un domicilio de calle Ituzaingó, entre Moreno y Lavalle, en pleno centro de la ciudad.
Algunos minutos antes los moradores de la finca habían salido del lugar, por lo cual la casa se encontraba desocupada. Según pudieron reconstruir las víctimas a partir de registros fílmicos de la zona, los malvivientes llegaron al lugar en automóvil Peugeot 308 blanco y luego de merodear por el lugar, finalmente tomaron la decisión de ingresar a la propiedad por la zona frontal.
Se estima que luego de subir a los techos, los ladrones accedieron a un patio trasero y, tras intentar en una habitación que no pudieron abrir, con ayuda de alguna herramienta abrieron una puerta balcón y de esa manera pudieron ingresar al interior de la vivienda.
Antes de comenzar a revisar la casa, los sujetos se desplazaron hacia un cuarto ubicado en la parte de atrás de la casa, de donde extrajeron una escalera y la dejaron lista para poder cruzar hacia una propiedad vecina.
Alrededor de las 22 horas, el propietario llegó junto a su familia a la vivienda. Si bien en un comienzo no notaron nada extraño, sí pudieron advertir que algunos elementos se encontraban caídos y que su mascota se encontraba muy alterada.
A partir de allí comenzaron a revisar la propiedad, hasta que descubrieron que los ladrones habían logrado ingresar y recorrer algunas habitaciones en busca de algún botín, pero ante la llegada de los moradores, apuraron su escape utilizando la escalera para acceder a otras propiedades y evitar ser perseguidos.
Las imágenes de las cámaras de seguridad se difundieron a través de redes sociales y grupos, donde otras personas les acercaron su testimonio a las víctimas, mediante el cual manifestaban haber sido asaltadas por las mismas personas en circunstancias muy similares bajo la modalidad conocida como “escruche”.
Si bien el robo no pudo concretarse por una situación sumamente fortuita, lo cierto es que el caso expone el grado de vulnerabilidad en el que se encuentran muchos vecinos. Cabe remarcar que la vulneración de esta propiedad se produjo en una zona céntrica, con comercios cercanos y circulación de personas, lo que da cuenta de la impunidad con la que se desenvuelven los malvivientes, algo que también ocurre con mucha frecuencia -y un mayor grado de violencia- en otros barrios de Zárate.









