Desde el año 2010 que el hospital regional recibe a muchos pacientes accidentados. Esta cifra fue en aumento durante los últimos años a raíz del gran parque automotor que presenta Zárate y la imprudencia de muchos vecinos que circulan mirando el celular, sin casco en moto o que, directamente, no respetan las normas de tránsito.
El hospital, por estar en una zona de gran tránsito, no solamente recibe a los accidentados de la ciudad sino de las rutas provinciales y nacionales que atraviesan Zárate, incluso del sur de Entre Ríos.
En este sentido, los casos más graves de accidentes, en general, incluyen a motociclistas con golpes en la cabeza y, de acuerdo a lo referido por el servicio de Pediatría, también a chicos que terminan siendo víctimas de estos hechos como transportados.
Estos altos índices de accidentología, que representan un número de muertes equivalente a una pandemia, vienen siendo un dato preocupante en la zona desde hace ya varios años.
A nivel local actualmente no hay campañas de Educación Vial ni tampoco bajan programas desde el Estado provincial y nacional sobre el tema para así evitar esta preocupante realidad del distrito. Lo único que existe es, una vez por año, el programa “Toyota y Vos” para educar y concientizar a los más pequeños.
“Estamos viendo mucha accidentología en la ciudad y sus alrededores y es algo que nos preocupa mucho. Son situaciones prevenibles que terminan por afectar los recursos del hospital ya que sobrecargan las guardias y debemos disponer de más recursos humanos para atender la demanda. Por ejemplo, hace poco tuvimos un accidente de tren en el que el paciente tuvo un estallido de ojos y se trata de una situación que nos excede como hospital en cuanto a la urgencia y la especialidad. Y no solamente se recargan los recursos del hospital en cuanto a la atención sino también en las derivaciones que hay que realizar con el paciente. Todo lo prevenible, como los accidentes de tránsito, se trata de un problema que debemos encarar de forma integral”, expresó el director del hospital, Marcelo Vigil.












