
En el barrio Viza, sobre la calle 44 bis se alza un mural realizado por el artista Luca Prino, quien retrató lo que fue un momento histórico para muchos argentinos y que no solo evoca uno de los acontecimientos más significativos de los últimos años, como fue la consagración argentina en el Mundial de Qatar, sino que también genera representación en la comunidad.
La obra distingue dos momentos puntuales: por un lado, el momento en el que Julián Alvarez convierte el segundo gol contra Croacia y, por otro lado, el festejo de Ángel Di María luego de convertir el segundo gol argentino en la final contra Francia.
“Lo que me motivó a realizar esta obra fueron distintas cosas. Quise realizar una pintura en el barrio donde vivo y que los represente. Pinté en muchos lugares, pero nunca en el lugar donde convivo y me crié de chico. Desde hace mucho lo vengo pensando y quise realizarlo, Dejar algo de lo que aprendí, dejar mi arte en el barrio. Poder lograr que mis vecinos y la gente que pasen, lo vean y se sientan orgullosos, identificados y darles una alegría a través de lo que ven, en una pintura. Fue un poco eso, querer progresar demostrando que lo que hago es un oficio y arte de calidad, como se pueden ver en cualquier museo. Una obra de arte en la que conecten”, contó Luca a LA VOZ.
El proceso creativo de selección de imágenes fue para el artista, una búsqueda personal. Según destaca, son momentos que vimos y “nos llenó de sentimientos”. Para eso, en primer lugar armó un diseño digital que luego convirtió en un boceto del mural buscando la armonía estética de la obra. En ese sentido, contó que el propósito fue “comunicar un mensaje positivo, una alegría a través de lo que vivimos en el mundial. Tratar de que con el muro pintar esas imágenes de forma artística, para comunicar todos esos sentimientos”.
Para el joven artista, la victoria argentina “fue una alegría que se sentía en todos lados, el deporte inspira. El sentimiento que me dejó lo vivido con este mundial, el logro, ver la felicidad en mis amigos y familiares, todo eso me atrajo a querer retratar esos momentos de película, mediante lo que sé hacer, que es pintar”.
En ese sentido, agregó: “Quería que sea algo especial ya que es en el barrio donde vivo, sé que la gente que lo vea, le va a impactar de una forma positiva porque fue con esa búsqueda: Representar a mis amigos, familiares, gente que pasa y vive en el barrio o la ciudad. Busque transmitir, lo que nos dio esa alegría popular. Inspiración, emoción, luchar, el poder lograrlo, progresar en la vida. No todos mis amigos del barrio tienen el acceso de ir a un museo, y qué mejor idea que dejar una obra única dentro del lugar donde convivimos”.











