Son horas en que hay mucha incertidumbre en el mercado inmobiliario luego de que trascendiera que el Gobierno Nacional pondría fin a la Ley de Alquileres.
Tal como habían mencionado durante el verano, referentes del mercado inmobiliario siguen sosteniendo que el mercado de alquileres está en una situación crítica, con una cantidad reducida de propiedades disponibles.
Desde mediados del año 2020, cuando se comenzó a aplicar la Ley de Alquileres, la oferta de propiedades en alquileres comenzó a reducirse, con una caída estimada de 30% en la cantidad de unidades disponibles y subas en los precios para los nuevos contratos.
En tanto, los propietarios salieron a cubrirse frente a los cambios clave que introdujo la ley al mercado; uno de ellos fue la duración mínima de los contratos que pasó a ser de tres años con una sola actualización anual de los valores mensuales, de acuerdo a un índice que combina inflación y evolución de los salarios.
La ley de alquileres que podría derogarse, genera incertidumbre, entonces cayó la oferta y subió la demanda. Y lo poco que hay en alquiler, hoy vale más. Sin embargo, la derogación de tal ley, que fue pedida por el propio sector inmobiliario, genera aún más incertidumbre. Ya que no hay una ley similar que pueda reemplazarla.
QUÉ PODRÍA PASAR CON LOS CONTRATOS VIGENTES SI CAMBIA LA NORMATIVA
Las preguntas son muchas y tienen que ver con qué pasará con los contratos ya firmados, con los posibles cambios, con los aumentos.
Quienes ya tienen un contrato firmado y vigente no sufrirán modificaciones y todo seguirá igual hasta el vencimiento del vínculo, con ajustes anuales a través del índice de contratos de locación que regula el Banco Central.
Los cambios, que aún no se sabe cuáles serían, llegarían una vez que el Gobierno Nacional o el Congreso resuelvan las medidas para los futuros contratos y esto podría regir desde mayo.
Varios actores del sector inmobiliario coinciden en que, tanto para propietarios como para inquilinos, es clave reformular el método de ajuste. Es que desde que rige la ley, los precios subieron entre un 320 y un 330%.
Ricardo Botana, presidente de la Unión Argentina de Inquilinos, advirtió que, “si se anula el artículo 14 de la ley actual y las partes vuelven a pactar libremente el precio, habría un descontrol con miles de propietarios aplicando valores exorbitantes, lo que generaría un fuerte estrés en el mercado”.
“LA GENTE VIENE MUY ANGUSTIADA”
Una de las situaciones que obliga a caratular a la situación de los alquileres como “crítica” es la angustiante situación por la que atraviesan muchos inquilinos que carecen de contrato y a pesar de buscar otra propiedad, no pueden acceder porque no hay oferta. “No tenemos propiedades en alquiler. Es desesperante para una familia que viene y nos dice que se quedará en la calle porque no puede alquilar nada. Y no es que no pueda pagarla, no hay lugares”, remarcó Alejandro Curzio, de Curzio Propiedades en febrero de este año. Y tal situación, con la derogación de la ley de alquileres, hoy es aún más delicada.
“Tenemos aluviones de soldados de la Armada, de estudiantes de Prefectura y de empleados de Toyota que buscan alquilar casas o departamentos y, pese a que tienen poder adquisitivo, la oferta no es suficiente”, subrayó Curzio.










