
Con cerca de 1.300.000 casos, Argentina registró durante 2022 un año record en infecciones por gripe debido a una altísima circulación viral. Esta se debió a que el virus causante de la enfermedad tuvo un comportamiento inusual en su estacionalidad extendiendo su incidencia hasta entrado el verano.
Con este antecedente y en la antesala de una nueva época fría -que suela traer consigo un incremento significativo de las infecciones del tracto respiratorio- especialistas en medicina respiratoria no descartan la posibilidad de que este año la incidencia de casos de gripe pueda ser igualmente excepcional.
Frente a este escenario, la Sociedad Argentina de Medicina Respiratoria (SAMER) hizo público un comunicado en que advierte sobre los riesgo que implica la gripe para las personas de mayor vulnerabilidad e insta a no descuidar la vacunación.
“La vacunación es la forma más eficaz de prevenir la gripe o influenza y sus complicaciones potencialmente graves. Las vacunas provocan que una persona desarrolle inmunidad y produzca defensas contra el virus de manera segura y eficaz, sin el riesgo de transitar la enfermedad”, resaltan desde la entidad profesional.
Como señalan desde la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, “la gripe puede incrementar el riesgo de sufrir un accidente cerebro vascular o neumonía hasta ocho veces más, y un infarto de miocardio hasta diez”.
Un estudio del 2018 demostró de hecho que, entre los adultos hospitalizados por gripe, los pacientes vacunados tenían 59% menos de probabilidades de ingresar a una unidad de cuidados intensivos que los que no se vacunaron. A su vez, se evidenció que entre los adultos que se encontraban en la unidad de cuidados intensivos a causa de la gripe, los pacientes vacunados en promedio pasaron 4 días menos en el hospital que aquellos que no se habían vacunados previamente.










