El doble crimen ocurrido el pasado jueves a la noche causó una gran conmoción luego de que un efectivo policial y un trabajador del lugar resultaran asesinados por una banda de delincuentes en un enfrentamiento armado.
Entre cuatro y cinco delincuentes ingresaron al predio de la carbonería ubicada en el kilómetro 13 de la Ruta 193, luego de atravesar un campo, y desde allí se dirigieron a la casa principal, donde sorprendieron a los integrantes de la familia.
Hasta el momento hay una persona detenida, pero la investigación continúa su curso para dar con el resto de los ladrones. Se trata de Dino Nicolás Meneses, alias “el correntino”, quien fue capturado el pasado viernes por el personal policial en la estación de servicios ubicada en Gallesio e Hipólito Yrigoyen.
Meneses forma parte de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y había sido pasado a disponibilidad. El último sábado, a solicitud de la fiscal que lleva adelante la investigación, la Dra. Andrea Palacios de la UFI 7, el sujeto quedó detenido tras la orden de la Jueza de Garantías, Dra. Graciela Cione.
Tras su captura Meneses declaró ante la representante del Ministerio Público Fiscal y manifestó ser ajeno al hecho que se le imputa y aseguró que ese día y a esa hora, él se encontraba cenando en la casa de un amigo junto a su familia.
Son varios los elementos hallados para involucrar al efectivo policial. Por un lado, el tono de su voz y la mano hábil (con la que habría empuñado el arma) coinciden con lo relatado por los testigos del hecho. A su vez, los vecinos de la zona donde ocurrió el hecho afirman haber visto un automovil Renault Clio color negro en un camino rural cerca de la carbonería, cuyas características coinciden con el vehículo particular de Meneses, de la misma marca, modelo y color.
La vivienda del sujeto fue allanada en el marco de un operativo de urgencia, donde los efectivos policiales encontraron celulares, computadoras, uniformes de policía, un cargador de pistola y proyectiles. Todo eso se constituyó como material de interés para la investigación. Además, en el lugar del hecho también se encontraron gran cantidad de rastros entre los que se contabilizan alrededor de 50 indicios balísticos en el exterior de la casa principal y 24 en el interior tales como proyectiles, vainas y plomos deformados. En la zona también se hallaron zapatillas, un cinturón, un arma calibre 22, una linterna, dinero y una bolsa con proyectiles, todos estos materiales habrían sido abandonados por los malvivientes en su huida.
La investigación continuará con la toma de declaraciones testimoniales donde se prestará especial atención a los testimonios de las personas nombradas por Meneses, que habrían estado con él la noche del robo. Esa versión también deberá ser cotejada con el registro de cámaras de seguridad y el rastreo de teléfonos a través de la activación de antenas.











