En medio del otoño y a poco para que comience el invierno, las temperaturas se mantienen muy bajas y muchas personas comienzan a sufrir enfermedades respiratorias. Al respecto, el Ministerio de Salud de la Nación recordó algunas recomendaciones a tener en cuenta para prevenirlas.
La cartera sanitaria ratificó un “aumento de la circulación de los virus respiratorios y el consecuente incremento de las consultas por infecciones respiratorias que se producen con la llegada del frío”.
Ya desde principios de marzo comenzó a registrarse un incremento de las consultas por cuadros respiratorios y durante mediados de mayo se registra la mayor circulación del virus sincicial respiratorio y un aumento de las internaciones por bronquiolitis. Junto con la neumonía, son las enfermedades más graves y a las que más atención hay que prestar, “especialmente en niñas y niños menores de 4 años”, sostuvieron.
Las Infecciones Respiratorias Agudas Bajas (IRAB) son enfermedades que afectan a los oídos, nariz y garganta hasta los pulmones. Son ocasionadas en su mayoría por virus, aunque también pueden ser bacterias o parásitos, que se transmiten de persona a persona a través de las gotitas de saliva que expulsamos al toser o estornudar.
“También puede ser por contacto con superficies contaminadas como son manijas de las puertas, barandas del transporte público, mesas o escritorio, entre otros” explican y agregan que, generalmente “no requieren de antibióticos para su tratamiento y no suelen durar más de 15 días”.
Desde la cartera sanitaria nacional se remarca la importancia de tomar medidas preventivas y consultar al equipo de salud ante la aparición de los primeros síntomas, especialmente, en personas recién nacidas y niñeces de mayor riesgo. Los síntomas más comunes son: Dificultad para respirar. Agitación. Fiebre mayor a 38 grados. Tos. Congestión nasal. Conjuntivitis. Dolor de garganta. Dolor de cabeza. Dolor muscular.
CLAVES PARA PREVENIRLAS
La cartera sanitaria explicó que hay ciertas acciones que se pueden desarrollar en el día a día para prevenir enfermedades respiratorias como: Lavarse las manos periódicamente, especialmente después de tocar manijas, dinero, objetos de oficina, juguetes de otros niños/as, etc. Usar alcohol en gel cuando no haya agua y jabón para lavarse las manos. Al toser o estornudar, cubrirse la boca y la nariz con el codo. Limpiarse la nariz con pañuelos descartables. Evitar el contacto con personas que tengan enfermedades infecto-contagiosas. Evitar el humo de cigarrillos y braseros cerca de los niños y niñas. Ventilar siempre los ambientes. Mantener los esquemas de vacunación al día.










