
En la jornada del pasado miércoles, un sujeto fue aprehendido en el marco de la causa por el robo seguido de tiroteo en la carbonería ubicada en la Ruta 193. Al momento son dos los detenidos sospechados de integrar la banda que participó del hecho en el que fueron asesinados un policía y un empleado.
El primero de los sujetos fue capturado en la localidad misionera de Oberá el pasado martes en el marco de un operativo desarrollado por el personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) Zárate-Campana, con el apoyo de la Unidad Regional II de la Policía de Misiones, tras un allanamiento ordenado por el Juzgado de Garantías 1 del Departamento Judicial Zárate Campana.
El sospechoso, identificado como Juan Alberto A., fue localizado por los agentes cuando se encontraba en una vivienda situada en la calle Juan Domingo Perón del barrio Sapucay de Oberá. Allí, los efectivos policiales lo sorprendieron y lograron reducirlo, así como también secuestraron teléfonos celulares, pasamontañas y documentación que serán analizados en los próximos días.
El individuo negó su participación en el hecho que se encuentra caratulado como “robo doblemente agravado por ser cometido con el uso de arma de fuego apta para el disparo y en lugar despoblado, en concurso ideal con homicidio agravado criminis causa y por ser una de las víctimas miembro de la policía”, dado que una de las víctimas fue el policía bonaerense Osvaldo Osmar Cantero (25) y la otra, el empleado Luciano Padrón (22).
En las últimas horas se produjo una nueva detención cuyos datos filiatorios se desconocen por el momento; el individuo, según pudo saber este medio, se produjo en la ciudad de Pilar y el pasado miércoles fue trasladado a Zárate para ser indagado por el fiscal de la UFI Nro. 7, Dr. Alberto Gutierres, donde finalmente se negó a declarar.
EL CASO
El hecho ocurrió en la noche del jueves 27 de abril, cuando un grupo de delincuentes ingresó al predio de la carbonería ubicada en el kilómetro 13 de la Ruta 193. Luego de atravesar un campo los malvivientes se dirigieron a la casa principal, donde sorprendieron a los integrantes de la familia.
Allí, en medio de los gritos por el asalto, la hija del dueño logró subir por las escaleras y darle aviso a su padre, que se estaba duchando, quien escapó del lugar por una ventana, saltó por un balcón y se dirigió a la vivienda donde residen los empleados.
Desde allí, según las fuentes, salió el primer llamado al 911 en el que advirtieron que se estaba cometiendo un asalto, por lo que un patrullero se dirigió al lugar. Por su parte, los empleados del comercio salieron al predio a ver qué ocurría y en ese momento fueron sorprendidos por uno de los delincuentes, que estaba armado.
En medio de una situación de gran violencia, los asaltantes trasladaron a los dos empleados que quedaban a la casa principal, a uno lo maniataron y al otro, como se resistió, le dieron un culatazo que le produjo un corte en el cuero cabelludo, según detalla la investigación. En esas circunstancias, Padrón recibió un balazo que le causó la muerte casi en el acto, añadieron las fuentes.
Luego de obtener una importante suma de dinero, los delincuentes intentaron darse a la fuga y, en ese momento, fueron sorprendidos por los policías que acudieron al lugar, dando origen a un tiroteo en el que hirieron al policía Cantero, del Grupo de Prevención Motorizada de Zárate, que había llegado al lugar alertado del asalto junto a su compañero Ezequiel Romelio, quien también fue baleado, aunque sobrevivió.










