
El Gobierno argentino prorrogó el contrato con China para construir Atucha III, la cuarta central nuclear. Lo que significa que sigue vigente lo acordado, pero no significa que se avance con la construcción, porque se seguirá discutiendo la ejecución. Si bien la mirada oficial es la de avanzar con mayor desarrollo de energía nuclear de cara a la transición energética, resta definirse el financiamiento: China ofrece el 85%, mientras que Argentina reclama el 100%. Una central nuclear de esta tecnología cuesta casi u$s 9000 millones, según fuentes oficiales.
La empresa estatal Nucleoeléctrica SA (NASA), operadora de las centrales nucleares en el país, firmó con la Corporación Nuclear Nacional de China (CNNC) la prórroga del contrato para la construcción de Atucha III. Se trata de negociaciones que comenzaron hace casi una década y que ahora con este acuerdo se extienden formalmente hasta abril del 2025. En 2015 se firmaron los primeros contratos y fueron interrumpidos en 2016 con la gestión nuclear del gobierno de Mauricio Macri.
EL PROYECTO ATUCHA III
El proyecto de Atucha III está pensado para ser la cuarta central nuclear de Argentina, dado que actualmente están vigentes Atucha I, Atucha II y Embalse. Hace 42 años que no se construye una nueva central y el Gobierno está interesado en esta forma de generación de energía dado es considerara “limpia”, ya que no emite gases de efecto invernadero, de cara a la transición energética.
Atucha III está pensada para ser un reactor nuclear con tecnología Hualong, con una potencia de 1200 MWe, que podría ubicarse en el Complejo Nuclear Atucha, en Lima. La vida útil es de 60 años, utiliza uranio enriquecido como combustible y agua liviana refrigerante y moderador.
Cumple con todos los requisitos estipulados por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) e incorpora todos los avances en materia de seguridad establecidos en la última década.

Financiamiento del proyecto, unas de las trabas
La construcción de una central nuclear de este tipo cuesta unos u$s 8300 millones, según difundió el Gobierno nacional en febrero del año 2022 cuando se firmó el contrato para su construcción.
En caso de concretarse, sería el financiamiento chino más importante en infraestructura en Argentina. Fuentes del sector nuclear aseguraron que incluso podría implicar desembolsos de casi u$s 9000 millones, y la generación de 7000 puestos de trabajo.
Pero es justamente el financiamiento una de las trabas para que se avance en la concreción. En abril de este año, el embajador argentino en China, Sabino Vaca Narvaja, se reunió con el presidente de la Corporación Nacional Nuclear de China (CNNC), Gu Jun, para solicitarle que su país financie el 100% de la construcción de Atucha III, dada la situación económica local.
“Sin el 100% del financiamiento no se avanza”, fue la bajada del Ministerio de Economía, según fuentes del sector nuclear.
La geopolítica también juega su rol: en 2022, desde la Embajada de Estados Unidos le hicieron saber a los directivos de Nucleoeléctrica que no están a favor del avance de la central. La queja de Argentina es que desde Estados Unidos no ofrecen otra opción de financiamiento.
Se presentó el estudio de impacto ambiental para la extensión de vida de la Central Atucha I
Nucleoeléctrica Argentina entregó ayer al Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires, el estudio de impacto ambiental para el proyecto de extensión de vida de la Central Nuclear Atucha I.
El documento fue elaborado por el Instituto Nacional del Agua (INA), en el marco de un convenio firmado entre este organismo y Nucleoeléctrica. Asimismo, se contó con la mediación del Centro de Desarrollo y Asistencia Tecnológica (CEDyAT) que propició estos acuerdos y trabajos conjuntos.
Durante el encuentro, José Luis Antúnez, presidente de la empresa, señaló los valores permanentes demostrados en el proceso de elaboración del estudio y destacó el “compromiso de la provincia de Buenos Aires con el Plan Nuclear Argentino”.
Por su parte, el subsecretario de Control y Fiscalización Ambiental, Luis Couyoupretrou, resaltó el profesionalismo en el desarrollo de este documento y reconoció el “valor del conocimiento científico y la trayectoria” que tiene la empresa.
Del evento participaron representantes del Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires, entre otras autoridades de Nucleoeléctrica, del INA y del CEDyAT.








