Como todos los años, se repitió en el atrio de la Iglesia del Carmen en Justa Lima y Belgrano, el tradicional pesebre que celebra la Navidad, el nacimiento de Jesús en un pesebre en Belén.
Mucho público acompañó en el Centro de la ciudad esta representación en la que participaron miembros de la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen y niños de la Catequesis y fue seguida por un relato de los hechos evangélicos desde la llegada de María y José al modesto lugar, el nacimiento del niño Jesús y la celebración de los pastores del lugar.



Una gran tradición
La navidad esta cerca, y es una época cargada de simbolismos para los creyentes cristianos. Uno de los más importantes es el pesebre. En un pesebre se representa a la Sagrada Familia formada por la Virgen María, su esposo José y Jesús. Están acompañados por otras figuras simbolizando la adoración al Niño recién nacido, como los reyes magos que llegaron de Oriente, para conocer al rey de los judíos, los pastores, los campesinos y los ángeles.
Según documentos hallados se conoció una representación inanimada del nacimiento, con figuras de arcilla, el año 1021. Luego el diacono Giovanni Di Pietro, conocido como San Francisco de Asis fue el que dio origen a esta bella y emotiva tradición del pesebre viviente. En la Nochebuena de 1223, con el permiso del Papa Honorio III, realizó durante la misa una representación simbólica del pesebre una noche fría, en el interior de una cueva y al calor de animales, con el fin de hacer vivir la Navidad a los habitantes de su pueblo.
Este acontecimiento, reproducido en condiciones similares a las del humilde nacimiento de Jesús, conmovieron de tal forma a los presentes que se continuó realizando en las nochebuenas siguientes.
Es por ello que en nuestros días, las familias se preparan para armar el árbol navideño y el pesebre en sus hogares este 8 de diciembre, representando un nuevo Nacimiento. Finalmente, es costumbre agregar al niño el día de Nochebuena, como simbología de su nacimiento.










