Una escuela tan grande y reconocida como la Unidad Académica Zárate “José María Güerci” (ex Colegio Nacional) debe tener una asociación cooperadora acorde a sus demandas y a la historia de esta escuela pública que cuenta con más 2700 alumnos que circulan diariamente por sus pasillos.
Este verano para la entidad fue atípico porque finalmente les llegó un subsidio de 60 millones de pesos para concretar viejos proyectos que tenían: la remodelación del playón deportivo con la construcción de vestuarios nuevos. En este caso se trató de un hormigonado completo y la demarcación de las líneas de juego. En segundo lugar, un nuevo hormigonado en el patio de secundaria; otro eje de trabajo fue el recambio del sistema de audio en SUM de secundaria y, finalmente, la compra de mobiliario para ocho aulas.
“Además con las cuotas sociales de diciembre y febrero pudimos hacer obras de mantenimiento esenciales, se repintaron las aulas de toda la escuela, se pintó el patio de secundaria, los pasillos y las cinco escaleras que tenemos. Además, se unificó el color de los sanitarios de los tres niveles”, explicó el presidente de la asociación cooperadora, Fernando Consiglio.
La tesorera de la entidad, Alejandra Domínguez, detalló que las 23 aulas de secundaria cuentan con 2 ventiladores en funcionamiento, con iluminación LED y 2 tomas en cada aula. En tanto, en el nivel primario e inicial; las aulas cuentan con aire acondicionado y ventilador. “Se hizo arreglar todo y cada aula está en perfectas condiciones para arrancar este ciclo”, aseguró.
TAREAS DE MANTENIMIENTO
Además de obras de infraestructura desarrolladas con el subsidio, se realizaron otras de mantenimiento menores aunque costosas y necesarias. Y toda la inversión fue hecha con fondos de Cooperadora. “Se construyó la nueva galería de ingreso de primaria que también la usa superior. Para eso recibimos caños donados y papás de la escuela ayudaron en la construcción de la galería poniendo su mano de obra. Hemos podido contratar 2 chicos para mantenimiento, pintura y corte de pasto. También se sacaron todas las cortinas de las aulas para que las laven unas mamás que se ofrecieron voluntariamente. Y se logró hacer un cerramiento de la visual del jardín en toda calle Teodoro Fels, con cintas de pvc”, detalló Consiglio. Otras obras destacadas fueron la colocación de ventiladores y se arreglaron las mochilas de los 45 baños.
No obstante, la cooperadora debe lidiar con estructuras que, en vez de solucionarles los problemas, le ponen más trabas al dinamismo de la entidad.
“El Consejo Escolar encaró la colocación de membranas para ocho aulas que dan a calle Justa Lima. Sin embargo, el año pasado la empresa abandonó la obra por la mitad. Entonces nos tuvimos que hacer cargo completando las membranas y en otros lugares con pérdidas del techo”, manifestó Consiglio.
“También en otra obra licitada por la Provincia, una empresa rompió la cubierta de cuatro salones y se retiraron; dejando todo roto. Y nadie se hizo cargo. O sea que además tenemos que hacernos cargo de este tipo de situaciones impensadas”. De hecho, en la última tormenta de diciembre, se abrió una chapa en el SUM de Secundaria y cada vez que llueve ingresa agua. “Son tareas que se hacen por la mitad, o no hay respuestas, y se trata de obras costosas que no nos corresponde hacer pero que, evidentemente, vamos a tener que encararlas”, se lamentó Consiglio.
“BUSCAMOS PARTICIPACION DE LAS FAMILIAS”
La asociación cooperadora puede realizar tareas de mantenimiento y obras nuevas gracias a la ayuda económica de la cuota pero también a la participación de las familias.
Como se detalló anteriormente, la escuela cuenta con 200 alumnos de jardín, 400 de primaria, 1400 de secundaria y 700 más en el superior. Por lo tanto, alguna mano para ayudar, una persona que sea carpintero o tenga conocimientos de plomería tiene que haber para trabajar por la escuela y así ahorrar el dinero de cooperadora para otro proyecto. “Hacemos hincapié en que las familias colaboren más, no sólo es dinero sino que estamos abiertos a cualquier intercambio de trabajo, de elementos, de herramientas. Todo suma si hay voluntad de participar para ayudar a nuestros hijos”, destacó la tesorera.
“Será un año difícil pero confiamos en que el alumnado pueda cuidar las cosas, que las familias puedan pagar la cuota cooperadora que sólo son 2 mil pesos por mes. Lo que puedan, siempre tratamos de tener nuestros fondos. Hoy en día otros dos ingresos que tenemos son el servicio de cantina y librería. Se trata de un canon mensual con el cual le pagamos al personal de mantenimiento y al casero, ya que contamos con alguien las 24 horas”, detalló Consiglio.
“Cada nivel nos pide cosas y nos expone sus necesidades y nosotros tratamos de aportar soluciones. Aparte, colaboramos todos los meses con los elementos de limpieza y siempre tratamos de que la escuela esté en óptimas condiciones, como lo está hoy en otro reinicio de ciclo lectivo”, concluyó el presidente de la asociación cooperadora.















