
El pasado martes se llevó a cabo una sentida ceremonia en honor a la memoria del Almirante Guillermo Brown, recordando los 167 años de su paso a la inmortalidad.
El Comandante del Area Naval Fluvial y Jefe de la Base Naval Zárate, Comodoro de Marina Daniel Francisco Finardi, presidió el acto del que participó el personal de los destinos con asiento en la Base Naval.
Luego de entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino, el capellán auxiliar Félix Miravalles realizó una invocación religiosa, destacando los valores que caracterizaron al Almirante Guillermo Brown.
A continuación, el Guardiamarina Contador Gonzalo Ángel Caballero pronunció palabras alusivas: “Hoy, conmemoramos el 167 aniversario del fallecimiento del héroe más ilustre de la historia naval argentina. Lo recordamos por su valentía, valores y fuertes convicciones y, sobre todo, por el total compromiso con la causa de la Independencia.
Para concluir la ceremonia, los presentes entonaron las estrofas de la Marcha de la Armada.

El Almirante Guillermo Brown
Guillermo Brown nació el 22 de junio de 1777 en Foxford, Irlanda. Fue el primer almirante irlandés nacionalizado argentino de la fuerza naval de la Argentina. Consagró su vida al servicio de su patria de adopción, por lo que es considerado el Padre de la Armada Argentina. Su nombre está íntimamente vinculado a las luchas por la independencia Argentina.
Falleció el 3 de marzo de 1857. El gobierno argentino, presidido por el general Justo José de Urquiza, decretó honras al ilustre marino que, como decían los considerandos de la resolución oficial: “simboliza las glorias navales de la República Argentina y cuya vida ha estado consagrada constantemente al servicio público en las guerras nacionales que ha sostenido nuestra Patria desde la época de la Independencia”.
Era un docente en cuanto a la orientación, guía e integración de todos los hombres que tenía a su cargo. A quienes se dirigía con muchísimo afecto pero con el rigor profesional y patriótico con la convicción de que en el mar todos somos imprescindibles y la batalla se plantea de proa a popa, de babor a estribor, con organización, unidad, coraje y con una total convicción al presentar batalla en estos mares donde se forjó la Patria.







