La inflación de febrero desaceleró al 13,2% y quedó por debajo de lo que esperaba el mercado (cercano al 15%). Cabe resaltar que en enero la suba había sido del 20,6% y en diciembre del 25,5%. Pese a esto, el Indice de Precios al Consumidor IPC acumuló en los dos primeros meses del año un avance del 36,6% y en el último año el incremento fue del 276,2%, informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
Uno de los rubros que empujó el índice fue transporte, que avanzó un 32,8 por ciento mensual a partir de la suba del transporte público y del precio de los autos. En el caso de los servicios de la vivienda, el incremento del 22,9 por ciento se explica por el aumento del servicio de electricidad, que todavía no se plasmó completamente en las boletas. En tanto, el servicio de comunicación subió un 25 por ciento, a raíz del incremento de telefonía e internet.
El capítulo de alimentos y bebidas no alcohólicas subió 13,4 por ciento, con avances por arriba de la media en leche y lácteos (16,3 por ciento), frutas (21,0) y verduras, tubérculos y legumbres (17,9). Entre los productos puntuales, se destaca el alza del 27 por ciento en el pan de mesa; 18,4 por ciento en el filet de merluza fresco; 21 por ciento en la leche entera en sachet y 23,7 por ciento en la leche en polvo. El queso cremoso subió 23,1 por ciento, al igual que la manteca, mientras que el dulce de leche lo hizo en un 24,6 por ciento y la sal fina, en un 24,8 por ciento.
La fuerte inflación en alimentos y en los servicios básicos explica por qué la canasta que determina la línea de pobreza subió un 15,8 por ciento mensual en febrero, con lo cual acumula en apenas dos meses un alza del 39,4 por ciento y en el interanual, del 290,2 por ciento. En el caso de la canasta de indigencia, la suba el mes pasado fue del 13,1 por ciento, en el bimestre muestra un avance del 34,1 y en doce meses, del 301 por ciento. De modo que un hogar conformado por por dos adultos y dos menores necesitó en febrero 690.901 pesos para no ser considerado pobre, y 322.851 pesos para no caer en la indigencia.
PARA MARZO
El índice de precios que elabora FIEL registró en la primera semana de marzo un alza del 5,7%, la mayor suba semanal desde comienzos del año. Trepó un 15% frente a la primera semana de febrero y 304,7% en la comparación interanual. “El mayor incremento semanal corresponde a Regulados (8,5%) como consecuencia, principalmente, del aumento de prepagas”, aclaró.
Por su parte, desde LCG señalaron que el relevamiento de precios de los alimentos tuvo un alza del 3,6% semanal, acelerando 2,3 pp respecto a la semana previa. “La inflación promedio mensual parece estabilizarse en un nivel todavía alto. Esta semana alcanzó el 12%, volviendo a acelerar respecto a la semana previa (+0,5 pp). A su vez, el porcentaje de productos con aumentos se mantiene prácticamente constante en 33% del total, lo que significa que el total de la canasta ajusta cada 3 semanas”, explicaron desde la consultora.
En tanto, desde C&T alertaron por la aceleración en el precio de los alimentos los últimos días de febrero. Una dinámica que, “junto con el alza de la electricidad de mitad de mes, deja un arrastre estadístico de cerca de 3% para marzo, mes en el que los ajustes de educación tendrán un peso significativo y a los que puede sumarse un incremento en el gas”.










