Inicio Actualidad El tango, un sello zarateño ganado con talento

El tango, un sello zarateño ganado con talento

Los hermanos Homero y Virgilio Expósito.

El 9 de diciembre de 2009, Zárate fue declarado por la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires “Capital Provincial del Tango” por impulso del por entonces intendente Osvaldo Cáffaro, un título importante y nada ostentoso pues fue cuna de grandes figuras del tango: poetas, músicos, cantantes y bailarines a los largo del siglo XX.y continuando con talentos más jóvenes en las últimas décadas.
Muchos fueron nuestros embajadores en los grandes centros urbanos del país o del extranjero. Fueron ellos: los Hermanos Berón, Raúl , cantor de las orquestas de Miguel Caló, de Francini y Pontier y de Aníbal Troilo, entre otras; José que también incursionó en el canto en la noche porteña, dejando grabaciones con Enrique Alessio y con Eduardo Rovira; Adolfo consagrado guitarrista en el ambiente tanguero, conocido como “La guitarra del tango”; Rosa y Elba, esta última también cantante en la orquesta de “Pichuco”. También Guido Rota quien tuvo una corta, pero exitosa carrera, en Buenos Aires, cantando con los pseudónimos Carlos Guido ó Ricardo Carol; Armando Pontier y Enrique Mario Francini que conformaron aquella famosa dupla desde el 45 al 55, Héctor “Chupita” Stamponi que si bien era nacido en Campana se formó musicalmente en Zárate, como también lo hizo Francini que era de San Fernando y vivía en Campana, como así también Cristóbal Herrero, otro bandoneonista campanense que era español.
Especial recuerdo a Homero y Virgilio Expósito ,el primero uno de los más famosos letristas del tango y el segundo un compositor de primer nivel que también se destacó en otros ritmos musicales, basta recordar el bolero “Vete de mí” que compuso con su hermano Homero y que fue un éxito en la voz del cantante cubano Ignacio Jacinto Villa Fernández; Héctor Insúa que integró, como cantor, la orquesta de Astor Piazzolla a fines de la década del ‘40 y fue el primero que cantó el tango en Japón con la orquesta de Juan Canaro en 1954 y, el maestro de todos los nombrados, Juan Ehlert, un violinista alemán radicado en Zárate que fue compositor e intérprete de la música de más sesenta películas del cine nacional. Todos encontraron su lugar en la bohemia porteña de la década del ’40. Dentro de las nuevas voces masculinas del tango se encuentran Horacio Rota, Franco Puig, Pancho Brito, Juan Díaz, los consagrados a nivel internacional Máximo Faina y Leandro “Negro” Falótico, y también la nueva camada de intérpretes femeninas como Silvana Gómez, Catalina Valenti, Alejandra Guilera, Soledad Torres, Silvana Becatini, Teresa Villone, Analía Ponturiero, Gladys Luna, Valentina Alarcón y Lilita Franco, entre otras.
No podemos olvidarnos del baterista zarateño “Tito” Alberti, que si bien triunfó en la música sincopada fue un tanguero de ley y tuvo su pequeña participación en alguna grabación de música típica haciendo ritmo, como en la recordada Milonga-candombe de Enrique Mario Francini, Héctor Stamponi y Homero Expósito “Azabache”, grabada, en el año 1942, por Miguel Caló y su orquesta con la voz de Raúl Berón.
En las últimas décadas esta ciudad se transformó en un semillero de excelentes bailarines que han recorrido el mundo llevando nuestro tango bailado, como Karen Digiovanni y Luciano Cáceres, Paola Jean Jean y Nicolás Cobos, Betsabet Flores y Jonathan Spitely, María de los Ángeles Trabichet y Germán Cornejo, entre otros. También son dignos de mencionar Daniel Boujon, Cristian Andrés López y Martín Epherra que se han destacado en diferentes países.

Los hermanos Homero y Virgilio Expósito.