En el marco de la epidemia histórica y récord de dengue en e país, expertos señalan que hay algunos casos en que los síntomas y consecuencias de la enfermedad pueden prolongarse más allá de la duración del cuadro viral.
El virus, en el transcurso de la enfermedad genera sobre todo cefaleas, fiebre alta, dolor de cuerpo y náuseas, entre otros síntomas que suelen perdurar, en promedio, unos 10 días. En la mayoría de los casos, la recuperación es sin secuelas, pero hay algunos casos en que los síntomas y consecuencias de la enfermedad pueden prolongarse más allá de la duración del cuadro viral.
“En algunos pacientes con dengue, se suele observar un aumento de las transaminasas o proteínas que cumplen funciones del hígado. Generalmente, esto suele aparecer luego de la etapa febril de la enfermedad, promediando la segunda semana. Por lo general no es algo significativo y no altera la función del órgano en la mayor parte de los pacientes, aunque en algunos casos cuando se elevan en forma pronunciada, en más de 1000 unidades en general, esto constituye un signo de alarma o de riesgo de tener enfermedad grave, por lo cual esos pacientes suelen ser hospitalizados. Esta alteración en el hepatograma, lo que se puede llamar una hepatitis, suele durar varios días luego de que la enfermedad viral está resuelta”, explicó Ramiro Heredia, médico clínico del Hospital de Clínicas.
Además, indicó que el decaimiento es muy frecuente en enfermedades virales agudas y el dengue no es una excepción. Indica que es frecuente en la etapa aguda y posaguda, aunque no más que en otras enfermedades virales. “No estamos hablando de este virus como hablábamos en su momento del coronavirus, en el cual los síntomas posagudos afectaban a muchos pacientes y aprendimos mucho con el paso del tiempo”.
Por su parte, el médico oftalmólogo, jefe de trasplante de córnea de la Clínica Nano, Germán Bianchi, detalló que resalta que el dengue podría llegar a dañar la visión, aunque no es frecuente que suceda. “Muchos pacientes reportaron dolor retroocular (detrás del ojo) que, si bien es un síntoma inespecífico de las infecciones virales, es parte de la expresión sistémica que ocasiona el virus al desarrollar una alteración circulatoria”.
Las manifestaciones oftalmológicas relacionadas con el dengue son, por ejemplo, las hemorragias subconjuntivales.
Otra secuela posible es la uveítis, una inflamación específicamente intraocular, que suele afectar la parte de adelante del ojo y ocasionar hemorragias subconjuntivales, queratitis y escleritis, pero también afectar a la parte intermedia del ojo y ocasionar dolor. Por último, Bianchi advierte que el dengue podría generar maculopatías. “En caso de aparecer alguna secuela visual, el paciente debe tener un diagnóstico y tratamiento oftalmológico personalizado”, concluyó Bianchi.
Por su parte, el director del Instituto de Neurología de Buenos Aires, Alejandro Andersson, aportó que durante los cuadros de dengue la probabilidad de tener alguna complicación neurológica es del 5 al 15%, y son más frecuentes en los serotipos 1 y 3. Esas complicaciones podrían continuar luego de la enfermedad.









