Tras haber sido notificado el Municipio de Zárate el lunes pasado de una sentencia judicial en un juicio en primera instancia, iniciado durante la gestión anterior por AYSA contra Aguas de Zárate SAPEM por un monto millonario, el actual secretario de Gobierno, Ignacio Suárez en una entrevista con La VOZ, señaló que “esta deuda con AySA nos deja al borde la quiebra”.
Este medio, siguiendo con entrevistas sobre el tema, se comunicó con una fuente de la anterior gestión del intendente Osvaldo Cáffaro para que de su versión y sus opiniones sobre el tema.
La sentencia del Juzgado de Primera Instancia Nro 3 de este Departamento Judicial a cargo de la Dra. Ayerbe hace referencia a una demanda iniciada por Aguas y Saneamientos Argentinos S.A.(AySA) contra Aguas de Zárate SAPEM por cobro de una deuda inicial de 286.815.893 pesos contemplada en facturas y certificados de obra por trabajos realizados en un contrato denominado “Contrato de operación y asistencia técnica de los servicios de agua potable y desagües cloacales”, suscripto entre las partes el 16 de abril de 2013. A la deuda inicial se le sumaron intereses punitorios lo que hace que se transforme en una deuda de más de mil millones de pesos.
“EL MUNICIPIO ES AJENO A ESTA DEMANDA JUDICIAL”
En principio, la fuente señaló que el Municipio no es responsable de la deuda, sino lo es Aguas de Zárate SAPEM, una persona jurídica diferente. O sea que el Municipio es totalmente ajeno a esta controversia judicial, por lo que la Municipalidad no tiene obligación de pago ni por lo tanto, peligro de quiebra.
Siguiendo el historial de estos contratos con AySA S.A. , el ex funcionario explicó que en 2013 se firmaron dos convenios con AySA SA. El primero entre AySA y la Municipalidad que era un convenio de colaboración y cooperación sin cargo para el Municipio. Y el segundo, un convenio entre AySA y Aguas de Zárate SAPEM para operaciones de servicio y mejoras con obras. A cambio de este segundo, se le otorgaba a AySA la posibilidad de pasar a formar parte de la SAPEM con un paquete accionario del 39%.
Según explicó, fue entonces que Aysa comenzó a hacer las obras las cuales están todas terminadas y emitió las respectivas facturas integradas a su paquete accionario. Un año después, AySa informó que no pasaría a formar parte de Aguas de Zárate, rescindiendo el convenio, y exige el pago de las facturas emitidas.
Es entonces cuando el gobierno municipal realiza un nuevo convenio en 2016 con el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOSA) durante la gestión de Mauricio Macri. ENOSA se comprometía a pagar los trabajos a través de un programa de este Ente nacional.
Este pago de las facturas adeudadas no se cumplió, pasó el gobierno de Macri, y el de Alberto Fernández, y los fondos nunca llegaron, refirió la fuente.
En 2019 AySa intimó a Aguas de Zárate SAPEM el pago a través de una demanda radicada en el Juzgado Civil de Campana.
“El Municipio no tiene obligación de pago porque no es deudor”, indicó la fuente. En la misma sentencia se dice que el juicio no es contra el Municipio sino contra Aguas de Zárate, que si bien el Municipio en accionista mayoritario, Aguas de Zárate SAPEM tiene otros accionistas.
En conclusión, señaló la fuente, “el Municipio no puede ser embargado, ni aún menos puede ir a una quiebra, como se aventuró desde el Ejecutivo municipal”.









