Inicio Actualidad Buscan regularizara grandes comercios para evitar la competencia desleal

Buscan regularizara grandes comercios para evitar la competencia desleal

El aluvión comenzó con el nuevo siglo. Si los primeros inmigrantes de China continental habían llegado al país a cuentagotas durante los 80, para 2004 ya podía hablarse de una comunidad pujante. Comenzaron a instalarse en gran número en la ciudad de Buenos Aires, abrieron supermercado tras supermercado, rubro que no tardaron en saturar (llegó a haber un autoservicio chino cada dos o tres cuadras). Y fue entonces, a mediados del 2010, que la comunidad china comenzó a esparcirse por el resto del territorio nacional. Tal fue el impacto de este flujo migratorio y sus respectivos comercios que algunos gobiernos municipales optaron por ponerles límites. La Plata, por ejemplo, prohibió la instalación de un supermercado chino a menos de 600 metros del otro.
En Zárate también, en marzo del año 2004 y previendo este “boom” los concejales aprobaron una ordenanza regulando a los comercios de superficies intermedias, obligándolos a una autorización especial de parte del Ejecutivo municipal para su instalación y habilitación. Claramente que tal normativa no se hizo cumplir.
Hoy existen más de 10700 supermercados chinos en la Argentina y algunos de sus propietarios ya no trabajan en el local sino que emplean a inmigrantes de otros países, como bolivianos, peruanos y paraguayos.
En aquel momento, en nuestra ciudad, la preocupación era máxima, ya que un Centro del Comercio fuerte, proactivo y ordenado presionó para que se limite la instalación de supermercados chinos en la localidad. De hecho el propio Ejecutivo municipal sancionó la Ordenanza Municipal Nº 3.400 dictada en fecha 14/08/03, por la cual se dispuso la suspensión por el término de ciento ochenta (180) días de las habilitaciones, transferencias y/o cambios de domicilio de supermercados, hipermercados, autoservicios con dimensiones mayores a 120 metros cuadrados que se dediquen a la venta de productos alimenticios de consumo masivo. Luego sucedió lo de siempre, se creó una comisión, que nunca se conformó, no se resolvió el problema y los concejales debieron salir a sancionar una normativa apurada e imposible de aplicar para la estructura municipal en términos de control.