La bajante del río Paraná es muy significativa actualmente en diversas localidades y también se puede observar desde la Costanera de Zárate.
El antecedente más cercano a este fenómeno ocurrió en 2022, cuando en el invierno las precipitaciones no abundaron como en el presente año. Pero, la situación más crítica tuvo su máxima preocupación en 2020, año de pandemia del Covid.
El problema no es nuevo y parece que se agravará hasta fin del 2024. Incluso, el fenómeno climático de La Niña que se anuncia, podría complicar, aún más, la situación debido a que está previsto que traiga sequías generalizadas en Sudamérica en estos meses y la Argentina.
Ante la situación presentada, según el subgerente de información y alerta Hidrológico del Instituto Nacional del Agua (INA), el ingeniero, Juan Borus, “no hay razones para pensar que va a haber una recuperación por el momento.
Hasta la mitad de la primavera vamos a ver esta situación” y, si bien “no quiere decir que vaya a haber niveles normales, pero sí un repunte”, se espera que para fin de año el cuadro de situación comienza a remontar.












