La noche zarateña es violenta, insegura y propia ya, como la de cualquier localidad del Conurbano que hace unos años uno podía ver en POLICIAS EN ACCION y se preguntaba si alguna vez llegaría a nuestras calles: LLEGO. Una y otra vez se suceden accidentes, peleas, choques en donde el alcohol es la tónica y el desencadenante de situaciones de violencia social.
En cuanto a los hechos, en la madrugada de ayer se produjo un choque múltiple protagonizado por un conductor alcoholizado en pleno Centro. Con su Peugeot 208 chocó contra un Polo, luego un Toyota Etios y un Ford Fiesta en la peligrosa esquina de Ameghino y Roca.
El hecho se produjo a las 5 de la madrugada de ayer y no hubo heridos de consideración en lo que pudo haber sido una tragedia.
Más temprano, a las 21, un automóvil VW UP chocó con una moto en la esquina de Cuyo y Av. Rivadavia, en horas en que patrulleros con sus sirenas pasaban a toda velocidad yendo hacia Rómulo Noya y vías del Mitre, en donde había estacionados con sus luces de emergencia cuatro o cinco móviles más el municipal, sin que dijeran cual era el motivo del despliegue.
A quince días del accidente que terminó con la muerte de una joven de 20 años atropellada por un conductor alcoholizado, ahora vuelve a suceder un hecho de similares características, poniendo en evidencia la falta de conciencia, de responsabilidad civil y evidenciando la carencia una seria campaña de educación vial y de la aplicación de severas multas; además de aplicar test de alcoholemias obligatorios.
Por su parte, el municipio salió a informar, mediante una gacetilla oficial, que habían secuestrado 15 vehículos a conductores alcoholizados en la madrugada del sábado. Un total de 8 motos y 6 autos. Los controles se hicieron en Anta y Bolívar, Gallesio y Mitre y Justa Lima e Independencia, además de Costanera Norte. Al otro día, ocurre este accidente múltiple a pocas cuadras.
POLÍTICAS PÚBLICAS
El fortalecimiento de las políticas sobre el alcohol, particularmente las que se dirigen a las restricciones en la conducción de automóviles, son claves para reducir las muertes por accidentes relacionados con el alcohol. Los choques de vehículos motorizados lideran las causas de mortalidad. Sin embargo, la asociación entre la restrictividad de los entornos por políticas de alcohol y las muertes relacionadas al consumo de alcohol no fueron relacionadas previamente. A medida que se fortalecen las políticas restrictivas sobre el alcohol, incluyendo las restricciones al consumo y las restricciones al manejo de vehículos motorizados, disminuyen las muertes por choques relacionados con el alcohol. Pero claro, esto tiene que mostrar una férrea voluntad de aplicar políticas públicas municipales constantes, continuas en consenso y articuladamente con los dueños de bares y locales nocturnos que expenden bebidas alcohólicas.
Una cervecería local propuso identificar a los conductores designados de la jornada, anotar sus datos y luego ofrecer bebidas alcohólicas libres durante otro fin de semana. De esta forma promueven la rotación de conductores designados y la conciencia de que alguien no debe tomar si sale con un grupo y debe compartir la noche sin alcohol de por medio para luego manejar.
Claramente que se puede y las políticas públicas deben ir en dos direcciones, las restrictivas pero también las promotoras de otras prácticas y nuevos hábitos entre los consumidores. Hay que ser creativos y dinámicos.
VIOLENCIA SOCIAL EN AUMENTO
La nocturnidad es un tema urgente. Y aquella batería de restricciones hacia fines del año pasado, no autorizando a fiestas de Año Nuevo, hoy no existen y configuran un escenario totalmente diferente.
De hecho, poniendo agentes municipales en las salidas de los boliches las peleas ocurren igual. Los jóvenes se citan en lugares públicos para pelear ante roles familiares totalmente desdibujados y una violencia social que va en crecimiento. Todo parece estar en su lugar, pero nada lo está, como advirtió este medio el mes pasado a raíz del homicidio de Franco Russo.











