Inicio Actualidad El problema con el agua en Zárate

El problema con el agua en Zárate

Poca presión, sarro, filtraciones en calles y una empresa pública casi embargada

Problemas de presión, falta directa de agua, falta de inversión en pozos nuevos, déficit hídrico en toda la cuenca y temperaturas altas que anticipan un verano caluroso.
Sumado a esto, cortes de luz programados, alto consumo y poca inversión también en la red hídrica. Este es el panorama que se avecina para los servicios esenciales de luz y agua. Pero el agua ya escasea en muchos barrios y aún no ingresamos de lleno en la primavera.
El ex intendente Arrighi decía que la calidad del agua formaba parte de la política sanitaria local. Si los vecinos no accedían a un agua de calidad, se iban a enfermar.
Y así es, la falta de calidad en el agua está ligada a la salud de muchos ciudadanos que hoy no acceden al agua. O por la poca presión o por la calidad misma.
Barrios enteros siguen teniendo problemas de agua. Una gran obra iniciada en Villa Massoni de recambio de cañerías está parada, a medio hacer, y el recambio de cañerías en Villa Fox aún no se inició.
El municipio confirmó que está invirtiendo 300 millones de pesos por mes para poder garantizar el suministro de agua pero sólo en un mantenimiento mínimo de la red. Sin grandes obras de extensión y nuevos pozos. “Nos falta tiempo y nos falta dinero para dar las respuesta que queremos para todos los ciudadanos”, reconoció el intendente Matzkin.
Como obras a realizarse en el corto plazo, sólo anticipó una nueva estación de bombeo en el barrio “El Progreso” y van a tratar de retomar el recambio de cañerías de Villa Fox y Villa Massoni.
En cuanto a la poca presión la respuesta es clara, las innumerables pérdidas de agua en la calle.
Aparte, se anticipa un verano caluroso y es por ello que el consumo de agua será mayor. A nivel local, la distribución del agua es obsoleta. En caso de definirse la toma de agua, ya sea con perforaciones más profundas o con tomas del río Paraná; la distribución del líquido sigue siendo deficitaria. De hecho el pasado Ejecutivo municipal intentó poner en funcionamiento viejos tanques de agua dejando en evidencia que la estrategia de no acopiar agua también fue equivocada.
Un total de 65 pozos de bombeo funcionan en Zárate y Lima y todos lo hacen al límite de sus capacidades, bombeando agua para ambas ciudades y alimentados con energía eléctrica. Cuando salen tres o cuatro de funcionamiento por un corte de luz, la presión de toda la ciudad se ve afectada. Incluso en los tiempos de reposición.
AGUAS DE ZÁRATE EN LA QUIEBRA
La empresa Aysa reclama al Ejecutivo municipal una deuda millonaria en concepto de obras y tareas de mantenimiento en la red local.
Finalizadas las obras, no se efectivizó el pago convenido en el contrato y el juicio prosiguió en el Juzgado Civil y Comercial Nro. 3 de la Dra. Ayerbe (Departamento Judicial Zárate-Campana), hasta dictar el fallo cuya sentencia fue notificada a finales de abril de este año a la actual gestión.
La suma reclamada por la empresa al municipio es de 1.319.568.703,12 pesos (más de mil millones de pesos).
Según explicaron la gestión de Cáffaro reconoció la deuda, la hizo pasar por el Concejo Deliberante para su conocimiento pero nunca la pagó. Y nadie sabe qué se hizo con ese dinero.
Desde la gestión actual aclararon que “con esta deuda, el Municipio queda al borde la quiebra y Aguas de Zárate paralizada”.
“La situación con la deuda no tuvo avances, está mal. Aysa presentó un pedido de embargo contra el municipio y nosotros respondimos que se trata de un servicio público vital, que no pueden embargarnos la cuenta. Estamos esperando que resuelva la justicia y sólo estamos pagando sueldos y financiando algunas obras menores”, confirmó el intendente Matzkin.
Por lo tanto, las tareas de infraestructura para mejorar la presión de agua y otras acciones complementarias para optimizar toda la red sanitaria quedan “en suspenso”.
CALIDAD DEL AGUA
No obstante, y más allá de la gestión en materia de infraestructura, la calidad del agua ha estado bajo la lupa de los vecinos. O sea reclaman más cantidad y mejor calidad. En este caso, el reclamo puntual se focaliza en el sarro presente en el agua, la alta concentración de carbonato de calcio y magnesio, que al endurecerse forma esa capa blanca. O algo que muchos vecinos reclaman es que las ollas o las pavas eléctricas quedan llenas de este mineral.
En principio, desde el municipio aseguraron que el sarro no tiene efectos en la salud, no es perjudicial y su consumo es apto.
Aparte el agua del Partido es extraída de pozos del acuífero Puelche que son mensualmente controlados bromatológicamente por el laboratorio municipal y a los cuales se los somete a estudios de sus condiciones microbiológicas y fisicoquímicas.
En cuanto al sarro, o “agua dura”, aclararon que es una característica geológica del acuífero Puelche, que es de donde se la extrae. El agua tiene esta característica, es de alta dureza. Cuando se evapora el agua, las sales quedan solidificadas en pavas, en pavas eléctricas, en electrodomésticos que calientan al agua y en cañerías.
CADA VEZ HAY QUE IRSE MAS PROFUNDO PARA ENCONTRAR AGUA
A finales del año 2022, el ex secretario de Servicios Públicos municipal, Alejandro Cimiotta, y la ingeniera Laura Bacha, asesora del municipio en esta materia; anunciaron la construcción de una planta potabilizadora de agua en el distrito, que iba a tener por objetivo mejorar la presión y la calidad del agua que consumen cerca de un cuarto de millón de personas.
En principio, la planta tomaría agua del Paraná de Las Palmas, con lo cual se planteaba cambiar el paradigma actual, donde la comunidad de Zárate consumía agua del acuífero Puelche.
Hay que mencionar lo siguiente en relación a la crisis ambiental que padece el país, y que no sólo son los incendios sino el sistema extractivista de las minerías y la actividad agrícola actual, la cual aplica todo tipo de agroquímicos muy perjudiciales para el clima y las personas.
Un grupo de científicos argentinos encontraron altos niveles de plaguicidas en la cuenca del Paraná, desde Formosa y Chaco hasta Buenos Aires en un estudio realizado en 2017 y que el propio medio Página 12 lo difundió; “en 20 años, la utilización de pesticidas se incrementó un 900% de la mano de la adopción de paquetes de cultivos biotecnológicos”.
Por lo tanto el agua del río ya está contaminada por los pesticidas aplicados en el campo y una planta potabilizadora no les aplicará un tratamiento específico.
Si bien la planta no se construyó por falta de fondos, la anterior gestión municipal había puesto en la agenda un problema inédito hasta el momento; ¿de dónde sacar agua? Argumentando que el acuífero Puelches es una cuenca subterránea sobreexplotada y cada vez es más difícil obtener agua de perforaciones.
El sistema Puelches es uno de los sistemas de acuíferos subterráneos más importantes del mundo y el más sobreexplotado en Argentina. El agua que satura al Puelches proviene principalmente de las lluvias que filtran desde arriba atravesando los sedimentos. “Esta agua está en movimiento horizontal, a una velocidad natural aproximada de entre 2 a 10 metros por día. El acuífero se recarga de lluvia en su centro, y se descarga hacia sus bordes, que son el Paraná y el Río de la Plata, por el Nor-Nordeste, y el Río Salado, por el Sur.
En el año 2010, la Fundación Enlaces, cuyo titular es Alejandro Falcó, el ingeniero ambiental que más conoce y sabe de la materia en la zona, anunció que entre las medidas preventivas que se tendrían que implementar de forma inmediata, era la obtención de agua del Río Paraná para evitar la sobreexplotación del Puelches, reglamentar la Ley Provincial 12.257 aprobada en 1999, la reducción de nitratos a través de un sistema en experimentación llamado “electro catalítica” y automatizar inteligentemente la red de pozos.
Obtener agua de calidad es cada vez más costoso y más difícil de conseguir lo cual explica el interés de muchos países potencia mundiales en mirar a Sudamérica y sus ríos.